Casey
Mi teléfono no paraba de sonar, ¿Quién me llama en mi hora de sueño?, Andrea, bueno no me puedo molestar con ella de seguro no sabia que son las 10 de la mañana.
- ¿Andrea?
- Feliz cumpleaños a ti, - Empezó a cantar y yo sonreí inmensamente. - feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños mi linda Casey, feliz cumpleaños a ti. Lamento mi horrible voz, pero quería poder cantartelo antes de tu fiesta.
- Muchas gracias Andrea. - Ella se quedo en silencio unos segundos mientras bostezaba.
- ¿Te he despertado?
- Si, de todas formas en una hora debía despertar.
- Lo siento mucho, procuraré asegurarme que estarás despierta la próxima vez.
- Esta bien. - Sonreí.
- ¿Madrugaste?
- Si, cuando te fuiste a dormir seguí corrigiendo el juego de tu tío.
- Espero que te pague bien.
- Lo hace aunque le he pedido que no sea tanto pero me ha dicho que eso es lo que paga.
- Si, mi tío es un buen negociante.
- Vaya que lo es, lo bueno es que he terminado el juego y he corregido sus errores.
- Cerebrito. - Se burló.
- Pinky.
- ¿Disculpa?
- Como Pinky y Cerebro, ya sabes.
- ¿Qué haremos esta noche, Cerebro?
- Lo de todas las noches Pinky.
- ¿Coquetearme hasta que me duerma? - Yo me sonrojé.
- Yo no coqueteo contigo. - Me apresuré a decir. - Eres mi amiga. - Murmuré.
- Debo volver a mi clase, luego te veo.
-Bien, espero que... - La llamada se cortó, que mala señal telefónica tiene ese instituto.
Hoy mamá me libró de mis clases para prepararme a la salida que me permitía en el año. Luego de darme una ducha, busqué entre mi ropa algo que se viera bien, terminé poniéndome unos pantalones cortos, una polera que me quedaba algo grande pero me sentía cómoda con ella y por último mis zapatillas negras de la suerte. Me puse una de las gorras que me dejaba Greg, pero al levantar una vi un papel.
"Feliz cumpleaños hermanita, sé que te di el regalo algo adelantado pero por favor sorprendete al verlo o mamá sospechara. Con amor, tu hermano favorito. "
- Claro que es mi favorito, si es el único. - Reí levemente.
Al bajar noté que papá estaba tomando un café y al verme me sonrió, yo le asentí y le permití un rápido abrazo de oso, sentí como me alzó del suelo y aunque me dio un poco de gracia me hizo sentir incomoda.
- Feliz cumpleaños mi niña, mamá quería decírtelo pero le han cambiado el turno.
- Esta bien. - Sonreí. - ¿Como va todo con el nuevo edificio?
- A los ingenieros les gustó el diseño, pronto empezaremos a construirlo. - El sonrió recordandome un poco a mi hermano. - ¿A donde saldrás?
- Quiero pizza. - Él rió antes de servirme un plato de cereales.
- Eres tan adorable. Ha llamado Tori, quería verte un poco antes de salir y le he dicho que si, ¿Te molesta? - Yo negué.
- Tori nunca me molesta.
- Esa chica es muy lista, además sus padres son dueños de unos cuantos hoteles.
- Ella es muy inteligente, es amable y divertida. - Él rió mientras hablaba con un poco de cereal en mi boca.
- ¿Y que hay de Andrea?
- Andrea es muy graciosa, no sé que tan lista es, los videojuegos no son su fuerte y ella es mi amiga.
- ¿Pero te gusta?
- Mmh... No lo sé. - Bajé la vista a mi cereal.
- ¿Le has dicho la palabra amiga?
- Claro que si. - Sonreí.
- Tendremos que salir ambos y tendré que enseñarte algo de la vieja escuela. - Él sonrió orgullo de su "Vieja escuela".
- No gracias, Greg sabe que hacer. - Él se quedo mirándome antes de bufar.
- Ustedes los jóvenes no saben nada. - Se levantó y dejó sus cosas en el fregadero. - Tengo que hacer unos planos, ¿Te molesta?
- Esta bien, conociendo a Tori llegará temprano. - Él timbre sonó junto a un golpe en la puerta. - Te lo he dicho. - Él sonrió antes de irse a su estudio, al abrir la puerta recibí un abrazo fugaz de su parte y la dejé pasar.
- Hola pequeña. - Me saludó la joven castaña con ojos azules algo opacos.
- Hola enana. - Con ella no era difícil lo de los apodos, considerando todo el tiempo que pasamos juntas, ella tiene tiempo para explicarme algunas cosas de la vida diaria.
- Te ves diferente... Como si hubieses cumplido 17.
- Es porque los he cumplido. - Sonreí.
- Woah, sólo te queda un año para ser legal. - Yo asentí algo entusiasta. - Te he traído un pequeño regalo. - Ella saco una caja mediana.
- Greg me ha dicho que abriera mis regalos en la pizzeria. - Ella me sonrió.
- ¿Podemos hacer la excepción?
- Claro. - Sonreí y la invite a pasar a la sala.
Nos sentamos juntas y al abrir mi regalo me encontré con un peluche de Luigi de Super Mario, también me dio un peluche de un Minion y yo le di un rápido abrazo.
- Muchas gracias, Tori eres genial. - Ella sonrió.
- Todo por ti. - Murmuró, parecía que habló para si misma así que decidí ignorar su comentario.
- Hey, llegaste temprano. - Vi a mi hermano en la entrada de la sala. - Feliz cumpleaños hermanita. - Él se acercó y besó mi frente.
- Gracias.
- ¿Nos vamos?, las chicas nos esperan. - Yo asentí.
Hoy iba a ser un día genial.
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Sólo tú
Teen FictionCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
