Casey
- Casey, ábreme la puerta. - Mi hermano seguía tocando la puerta y yo sólo tape mis oídos para evitar seguir escuchando ese molesto sonido.
No quiero ver a nadie.
¿Por qué tenías que besarme Andrea?
Eso sólo empeoró las cosas, no puedo creer que cuando me besó sintiera ese pequeño cosquilleo que no podía sentir por Susan. Eso sólo me hizo sentir mal por Susan, ella es una buena chica y siento que estoy traicionandole, ¿Debería decirselo? Si. No. Si. Quizás. Si. No. Se lo diré.
Abrí mi puerta y Gregor detuvo su mano mirándome, pude escapar de él y corrí al elevador, cuando llegué a la primera planta caminé rápidamente al exterior y empecé mi camino hacia el edificio en donde Susan vive.
Iba a mitad de camino cuando a lo lejos vi la cara de un chico que se me hacía conocido. Tenía el cabello azul, pero algo en él se me hacía parecido.
- Ten más cuidado, idiota. - Sean. Me detuve y quedamos frente a frente. - Pero si es la lesbianita. ¿Quieres que le mande tus saludos a Andy Boo? - Sentí un extraño sentimiento que sólo me incitaba a golpearlo.
- Sé lo que paso esa noche.
- Así que te dijo cuanto disfrutó aquella noche. - Mis puños se habían cerrado y no me importaba estar clavandome las uñas. - ¿O acaso te ha contado otra cosa?
- Andrea no es una mentirosa.
- Venga, que es una perra. No puedo creer que tú le...
No sé porque lo hice pero le di un golpe lo suficientemente fuerte para que él cayera al pavimento. Definitivamente Takeshi era un buen maestro de artes marciales.
- Estas muerta. - Él me hizo caer al suelo y a pesar de haberle roto el labio, él seguía siendo más fuerte que yo. - Tu y tu putita me las pagarán todas.
Como si sus malas palabras activaran mi lado violento pude volver a golpearlo y quitarmelo de encima. Me puse sobre él y empecé a golpearle hasta que unos brazos me elevaron.
- Casey, soy Tom y tienes que detenerte. - Cerré mis ojos. - Ambos están arrestados por disturbios en un lugar público. - Mi familia me va a matar.
Él solamente esposó a Sean pero aún así tuve que estar a su lado durante todo el viaje a la comisaría. Sentía su pesada mirada y la verdad estaba avergonzada porque nunca había golpeado a nadie, y menos hubiera querido golpearlo de tal forma de dejarlo con una nariz rota, dos moretones alrededor de la cara, su labio roto al igual que su ceja. De todas formas, mi cara dolía y el sabor metálico estaba en mi boca, creo que estaba igual o casi peor que él.
- Bien, tienen derecho a una llamada. Por orden del estado su fianza es de 300 dólares. - Un policía distinto junto a Tom nos llevaron a una celda.
- Casey, ya he llamado a Andrea y viene en camino.
Lo que me faltaba.
Estuve en aquella celda alrededor de 20 minutos cuando Tom volvió abriendo la celda.
- Casey West, su fianza a sido pagada, es libre de irse. Sean Marshall ha llamado su padre para decirnos que tendrá que pasar la noche aquí, no creemos que quiera hacer una denuncia que iniciará una profunda investigación de los motivos de esta pelea, ¿No? - Él negó y yo me apresuré a salir de la celda. - Tendrás un policía vigilandote por algún tiempo.
- ¿Y eso?
- Sean es alguien vengativo, preferimos tenerte custodiada. - Yo asentí y al llegar a la recepción del lugar ahí estaba Andrea que al verme parecía alarmada. - Espero no volver a verte por acá, te recomiendo algo de hielo para eso. - Asentí con una pequeña sonrisa.
- Gracias.
- Casey, vamos. - Yo seguí a Andrea hasta su auto y ella empezó a conducir pero yo sabía que no era el camino a mi departamento. - Tienes que curarte eso.
- No quiero ir al hospital.
- No lo haremos. - Vi como se detuvo en su casa y suspiré. - Sólo te curaré eso, puedes confiar en mi para eso. - Ella bajó pero no me abrió la puerta.
- Yo confío en ti. - Murmuré siguiéndole a la casa, dudo que me haya escuchado.
Ella parecía molesta y no quiero saber ni siquiera de como se sentirán mis padres.
La seguí hasta su baño y ella me sentó en el inodoro, obviamente con la tapa cerrada. Se sentó a mi lado en la bañera y tomó su botiquín de primeros auxilios humedeciendo el algodón con alcohol, esto dolera.
- Auch. - Chillé.
- ¿Por qué lo hiciste?
- Yo... Él no decía cosas bonitas sobre ti y no sé porque lo golpee. - La miré y ella parecía triste. - ¿Por qué estás triste? - Ella suspiró.
- No me gusta todo esto que esta pasando. - Ella siguió desinfectando mis heridas y a algunas le puso una bandita. - Bien, eso sería...
Tomé su cara y la besé, no sé por qué lo hice pero sabía que lo quería.
- Cass. - Ella se separó de mi levemente.
- Sólo no hables. - Volví a tomar sus labios entre los míos pero ella de nuevo se separó.
- Cass.
- ¿Qué?
- Tengo que tomar un vuelo a México.
- ¿Ha México? - Alcé una ceja.
- Tenía pensado irme por un tiempo. - La miré aterrada, yo no quiero que se vaya.
- No te vayas. - Ella me miró. - Por favor.
- Casey, no tengo motivos para quedarme.
- Entonces yo te daré un motivo. - La volví a besar pero esta vez tomé su cuello para evitar que se alejara. - Vamos a tu habitación.
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Sólo tú
Teen FictionCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
