Casey
Por fin había terminado el videojuego para móviles que me había pedido Jeff y la verdad me tomó menos tiempo de lo que esperaba, vi la hora y me apresuré a tomar mis cosas para irme a casa de Andy.
Desde nuestra "reconciliación", por así decirlo, pasabamos la tarde juntas y la verdad no me molestaba incluso cuando ella tenía deberes de la universidad la acompañaba hasta que terminara. Prácticamente vivíamos juntas a excepción de las mañanas y algunas noches, ya que yo volvía a mi apartamento porque no quiero que Gregor empiece a sospechar y no quiero contestar las mismas preguntas de siempre así que habíamos decidido estar al margen.
Cuando iba a salir de casa la voz de Gregor me detuvo.
- Hey, me enteré acerca de lo de Susan, lo lamento.
- Si, yo igual. - Pero no tanto. - Saldré.
- ¿A donde vas?
- Saldré a unas cosas de la Iglesia. - Él asintió y sonrió.
- No te metas en problemas. - Yo asentí tocando mi ceja levemente, aún no cicatrizaba del todo.
Conduje a la casa de Andy y abrí la puerta con la llave que ella me había dado, Mario fue el primero en recibirme junto al olor de la comida. Me gustaba la comida que me preparaba Andrea, además se esforzaba mucho y me hacía sentir como en casa.
- He llegado. - Abracé su cintura mientras ella picaba cebolla con mi consejo de congelar el cuchillo.
- Lo he notado, cariño. ¿Podrías sacar a Mario?
- ¿No se escapará?
- Tranquila, aún es muy pequeño. - Yo asentí y abrí el ventanal del patio trasero para que el pequeño gato saliera.
- En Japón había una cafetería donde gatos tomaban el café contigo. Bueno, ellos no tomaban café pero...
- He entendido. - Ella me sonrió y yo asentí. - ¿Cómo va tu trabajo?
- Ya he acabado, si a la gente le gusta podría vivir unos años con los ingresos pero junto a tu tío estamos planeando hacer un saga para consolas. - Ella asintió y yo besé su mejilla.
- ¿Y la universidad junto a la florería? - Ella se encogió de hombros.
- Normales. Aunque creo que la próxima semana tendré que pedirle ayuda a Tori y Kristen en la florería, tengo una semana llena de exámenes en la universidad y Carlos necesitará ayuda.
- Yo puedo ayudarle. - Ella me miró.
- ¿En serio?
- Si, tengo mucho tiempo libre ahora y me gustaría ayudarte. - Ella sonrió.
- Esta bien, muchas gracias. - Ella giró su cabeza para darme un corto beso y sonreí. - Le diré a Carlos, estará muy feliz de no tener a Tori y Kristen por ahí.
Cenamos la comida que había preparado, ella dijo que era una reseta de su abuela y terminamos hablando de toda nuestra familia, aunque su familia era más grande que la mía, yo tenía tantas anécdotas como ella. Cuando terminamos de cenar, ella hizo que Mario volviera adentro y cerró el ventanal. Ya se había hecho tarde pero me daba igual.
- Tus padres deben odiarme. - Yo negué.
- Nunca lo harían, de hecho ellos me decían que teníamos que hablar, ellos son muy listos. - Ella sonrió asintiendo. - ¿Extrañas a tus padres?
- Claro, aunque sé que papá esta haciendo su nueva vida en Miami. Extraño mucho a mi madre, a veces siento que esta a mi lado en mis momentos más difíciles. - Yo acaricie su mano y ella sonrió levemente.
La verdad es que Andrea había vuelto un poco a la vida, lo cual me alegraba, me encantaba verle sonreír y que sus ojos brillasen pero aún así ella tenía razón, no era la misma persona de hace algún tiempo, esta era un versión mucho más madura y traviesa de ella.
- Ataque de cosquillas. - Ella se tiró sobre mí para hacerme cosquillas sobre el sofá.
Sé los dije. ¿Qué?, dije más madura no que era completamente madura.
- Basta. - Pude tomar sus manos y ella beso mis labios.
Cuando su cuerpo empezaba a relajarse sobre mi, el timbre nos interrumpió y juraría escuchar un gruñido de su parte, reí levemente esperando a que ella atendiera la puerta. Cuando volvió venía con la mirada en el suelo y junto a ella Dianne. Y woaaaaaaaah, si Andrea era hermosa, Dianne no se quedaba atrás, juraría que sus pechos no eran tan grandes.
- ¿Qué miras? - Andrea entrecerró sus ojos.
- Esos no eran así. - Dianne se sonrojó pero de todas formas le di un abrazo, no me molestaba que estuvieramos muy cerca porque la había extrañado mucho.
- No sabía que ya te fijabas en estas cosas. - Yo la miré confundida. - Sigues siendo la misma niña inocente.
- No sé que tan inocente. - Escuché murmurar a Andrea y yo le saqué la lengua.
- ¿He interrumpido algo? - Yo negué pero Andrea asintió. - Da igual, sólo venía a saludar a mi primita pero no pensé que estaría contigo. Supongo que soy la única en saberlo. - Asentí y ella cerró su boca con un cierre invisible lanzándolo lejos. - Ahora, cuentenme que ha pasado.
Yo miré a Andrea quien suspiró pesasamente antes de indicar que nos sentaramos. Ella le explico todo lo que pasó desde que llegué y Dianne escuchaba todo atentamente.
- Así que golpeaste a Sean, ¿Qué te dijeron en casa?
- Ellos piensan que caí de unas escaleras, si Gregor se entera podría meterse en problemas.
- Buen plan mientras Sean no haga nada en su contra.
- No lo hará. - Habló Andrea bastante segura.
- ¿Cómo lo sabes?
- Porque sabe que Casey me defenderá. - Yo asentí y ella se abrazó a mi besando mi mejilla. - Y si se mete con Casey esta Takeshi para defendernos y un ejército japonés. - Yo reí levemente.
- Tonta. - Ella besó mis labios.
- Iugh, amor.
N/A: Bien, quizás no les importe pero este capítulo es un milagro de Buda. En serio. Perdí este capítulo 5 veces, lo tuve que escribir 5 veces siempre cambiando algo y fue frustrante, odio a Wattpad a veces, en fin. El tema es que en un arrebato desintale wattpad y volví a instalarlo y por milagro apareció el capítulo guardado yeiiiih, así que lamento si el camino puede a se corto o algo.
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Sólo tú
JugendliteraturCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
