Casey
Tenía que buscar la forma para salir de casa para ir al centro comercial para comprarle un regalo a Andy, Gregor me dijo que ya estaba bien para comenzar ser novias así que quiero comprarle algo para pedírselo. Fui a la habitación de mi hermano y lo vi estudiando.
- ¿Gregor? - Él me miró y sonrió.
- ¿Qué pasa?
- Necesito ir al centro comercial... - Murmuré y él hizo una mueca.
- De verdad tengo que estudiar así que no podré acompañarte, pero te ayudaré a salir. - Yo asentí con una sonrisa.
- Oye, - Él se levantó y me miró. - ¿Cómo eres en la escuela? - Noté que su cuerpo se tenso.
- Soy una persona normal. - Él sonrió.
- ¿Entonces por qué un chico te temía? - Él detuvo su camino.
- Porque cuando era parte del equipo de fútbol era un patán.
- Eso fue hace mucho. - Él asintió.
- Lo fue, pero la gente nunca olvida las cosas malas que hiciste.
Gregor le dijo a mamá que debía ir a la casa de Dianne por asuntos de los videojuegos, a ella no le gustó mucho la idea de que fuera sola pero por el hecho de que Greg estuvieras estudiando aceptó, ella iría al trabajo en una hora así que no me preocupaba por el tiempo. Caminé a la parada de autobuses y me senté para esperar el autobús pero un auto se detuvo frente a mi, al bajar la ventanilla estaba Kristen.
- ¿Necesitas que te lleve, linda?
- No quiero molestarte, tranquila. - Le sonreí pero ella bajó.
- No molestas, he salido de mi turno y aún no quiero ir a casa, ¿A donde vas? - Ella se sentó a mi lado.
- Al centro comercial.
- Vamos, te llevo. - Yo asentí y subí al copiloto. - ¿Ibas sola?
- Gregor esta estudiando para un examen y necesito comprar un regalo.
- ¿Un regalo?
- Si, para una chica. -Sonreí y sentí su mirada en mi.
- Oh, ¿La chica nueva, no?
- Sip, estamos saliendo.
- Eso es asombroso. - Vi una sonrisa en su cara. - Bueno, para ustedes dos.
- Lo siento. - Ella me miró confundida en un alto.
- ¿Por qué?
- Porque yo te gusto y no puedo corresponderte.
- Eres muy tierna, demonios. - Ella rió mientras entraba al estacionamiento. - Tranquila, si tenía un crush en ti pero no por eso detendré mi vida.
- Gracias por traerme. -Ella asintió y antes de abrir la puerta me giré hacia ella. - ¿Podrías ayudarme a encontrar un buen regalo?
- Claro. - Ella sonrió y bajamos.
Ella me ayudó en cada tienda que visitabamos pero ninguna encontró algo interesante, todo era común y no quería darle algo común. Por alguna razón Kristen me llevó a la ventana de una joyería.
- ¿Qué tal un collar?
- Nunca he visto que utilice collares. - Ella rodó los ojos mientras volvíamos a caminar.
- ¿Tienes fotos con ella? - Yo asentí.
- Tengo una que sacó mientras dormía.
- Algo acosadora. - Yo reí levemente. - ¿Qué tal si le regalas un cuadro con esa foto?, podemos buscar otra cosa también. - Yo asentí.
Caminamos a la tienda de fotografías y compramos un cuadro junto a la foto.
- ¿Qué tal un peluche?
- Le he dado uno de Mario. - Ella suspiró.
- ¿Libros? - Yo lo pensé un momento y negué.
- Creo que tiene todos los libros que quiere.
- ¿Le gusta la música? - Yo asentí. - ¿Qué tal si le compras un disco?, podrías dejar una nota dentro.
- Eres una genio. - Sonreí y ella se encogió de hombros.
Fuimos a la tienda de discos y busqué por un rato algún disco que ella no tuviera, vi "X" de Ed Sheeran y recordé que ella lo quería pero tenía que comprar algunas cosas. Pagué el disco y Kristen se reunió conmigo y me entregó una bolsa de notas.
- Se me acaba de ocurrir otra cosa, una vez vi un vídeo de una propuesta donde el chico llenó un edificio con estos, tu podrías llenar su pared.
- Si tuvieras una religión donde tú seas la diosa te aseguró que te alabaría.
Caminamos a la heladería porque era mi forma de agradecerle todo. Ella misteriosamente eligió un helado doble de chocolate, fue raro. Yo elegí uno simble de pistacho.
- ¿Cuando se lo pedirás?
- Aún no lo sé, quizás mañana. Le pediré ayuda a mi hermano y Dianne.
- Uh, entonces ten una buena suerte.
- Eso espero. - Bajé la mirada y ella tocó mi hombro.
- Ella de seguro te dirá que si. O si no, siempre puedes buscarme. - Yo reí levemente.
- Eres una excelente amiga.
- Auch, la friendzone duele. - Ella bromeó, yo sonreí. - Ya es hora de irnos.
- Gracias, Kristen. - Ella se encogió de hombros mientras caminabamos a su auto.
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Sólo tú
Ficção AdolescenteCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
