Andrea
Tiré el teléfono de casa en el sofá sin importarme si mi madre seguía hablandome o no, toqué las cicatrices en mi cara y me heche maquillaje sobre ellas para que no se notaran. Tomé las llaves del coche de mi padre y conduje a la casa de Dianne, hoy era un almuerzo entre mi padre y mi tío, donde me he dormido mi padre se fué sin mi. Cuando toqué la puerta me abrió mi tía atrayendome a sus brazos, yo le sonreí y pase a la sala donde estaba mi padre hablando con Dianne y ¿Greg?
- Hey, has despertado. - Yo asentí besando la mejilla de mi padre.
- Hola Greg, ¿Qué haces acá y en ropa de deporte?
- Pasaba por acá y decidí pasar a saludar, ¿Te molesta? - El sonrió.
- Me molestan ustedes dos, me dan diabetes. - Observé sus manos entrelazadas y rodé mis ojos, siempre estaban tocandose.
- Es sólo tu envidia. - Dianne sacó su lengua.
- ¿Y tío Robert?
- Esta resolviendo un negocio, pero ya debe estar por terminar. - Tía Katherine se sentó junto a nosotros y escuché una voz familiar bajando por las escaleras. - Ya han terminado.
Me giré a mirar de quienes pertenecían las voces y ahí estaba ella con su ropa de deporte que me dejaba observar su cuerpo perfectamente. Ella hablaba con mi tío antes de entregarle un pendrive y sonreírle. Ella conecto su mirada conmigo y debí tener una cara de idiota porque ella rió levemente.
- Así que sólo pasabas por acá. - Me giré a ver a Gregor quien sonrió.
- Me gustaría que no miraras a mi hermana de esa forma en mi presencia. - Yo me ruboricé y la pareja rió. - ¿Todo listo?
- Si. - Ella asintió mientras se acercaba a los sofás junto a mi tío.
- Si no fuera por esta chica pasaría a llevar tantos errores.
- Espero que le pagues bien, gracias a ella tienes tu dinero. - Mi padre le molestó. - Soy el hermano de este viejo, - Si mi padre era el menor y me tuvo joven pero tenía 37. - y soy el padre de esta hermosa chica.
- Hola Cass.
- Hola Andy. - Ella sonrió.
- Así que ya terminaste el juego.
- Lo terminé hace tiempo, sólo me quedaba solucionar los errores.
- ¿Se quedan a almorzar? - Preguntó mi tía mirando a los hermanos.
- Debemos volver a casa, mamá cada domingo quiere que parezcamos una familia normal. - Greg se encogió de hombros.
¿Como sería su madre?, ella nunca me ha mencionado nada de ella más que trabaja en el hospital, sin embargo si me ha mencionado cosas de su padre.
- Bueno, mandale saludos a tus padres.
- Claro. - Casey sonrió. - Adiós. - Ella se despidió con una seña antes de correr a la entrada, su hermano aún hablaba con Dianne así que le seguí. - ¿Pasa algo, Andy?
- Me gusta que me llames Andy.
- Entonces te llamaré así más seguido. - Ella me sonrió.
- Genial, sobre el evento de esta semana, conseguí dos entradas más para Dianne y Greg, así tenemos transporte gratis. - Ella rió levemente. - ¿No te molesta?
- Claro que no, saldré con mis personas favoritas.
- ¿Soy tu persona favorita? - Alcé una ceja y ella pareció estar pensando.
- Quizás.
- ¿Quizás? - Me acerqué a ella lentamente y noté su nerviosismo.
- Si, quizás. -Ella asintió.
- Esa no es una respuesta. - Tomé su cintura con cuidado.
- Para mi lo es. - Frunció el ceño.
- Sólo di que si o no. - Ella negó antes de que empezará a hacerle cosquillas y ella empezó a reír. - Venga dímelo.
- No te lo diré. - Habló cuando pare, pero volví con mi ataque. - Esta bien, si.
- ¿Si qué? - Ella respiró un poco.
- Si eres una de mis personas favoritas. - Murmuró.
Yo la observé una vez más y deposite un rápido beso en su mejilla que fue cerca de la comisura de su boca, escuché pasos y me alejé tratando de que mis mejillas no se tiñeran de rojo.
- Oh, adiós Andrea. - Greg me sonrió antes de besar mi mejilla.
- ¿Jugamos en la tarde? - Casey preguntó algo tímida.
- Claro, todo lo que quieras. - Ella sonrió antes de marcharse con Gregor.
- Te he visto. - Dianne llegó a mi lado asustandome.
- ¿Y me volverás a dar la misma charla? - Ella negó.
- Le haces feliz, mientras no cambies eso no tengo problemas. Quizás eres mi familia, pero no dejaré que nadie la dañe. - Yo asentí con algo de miedo por su mirada.
- Das algo de miedo. - Murmuré.
- Debería darte. - Ella tenía una sonrisa burlona antes de volver a la sala.
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Sólo tú
Genç KurguCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
