Andrea
Estoy tan molesta con ella, demonios. Ayer me dijo que tendría cosas que hacer así que decidí salir con Tom, de todas maneras era sábado y decidimos ir al centro comercial, cuando ibamos por algo de comer pude verla tomando un helado con Kristen. Y para peor ni siquiera me ha hablado, pero no estoy para esto, tengo que ir a casa de mis tíos al almuerzo, luego volveré sin mi padre porque no tenía ánimos para estar con gente, estaba molesta pero igual me sentía triste.
- ¿Estas bien? - Mi padre abrió la puerta del auto y yo asentí.
- Si, sólo estoy algo cansada. - Él asintió y caminamos a casa de mis tíos.
Misteriosamente Dianne no estaba y mis tíos dijeron que estaba almorzando en la casa de Gregor, ¿Alguna vez yo podría comer con ella?, claramente no hasta que su mamá sepa de nosotras. Mi padre estaba entretenido hablando con mis tíos, así que no me preocupe en dejarle cuando terminé de comer. Me fui caminando a casa porque en verdad quería despejar mi mente, miré mi celular y no tenía ningún mensaje de Casey, ¿Le habrá pasado algo? No, claro que no o si no Dianne me hubiese dicho.
"Hey, pasa algo?"
No obtuve respuesta alguna y suspiré algo frustrada.
Llegué a casa un rato después y me tiré en el sofá, ¿Se habrá cansado de mi?
- Dios, de seguro es por todo lo de mamá. - Murmuré y lágrimas se formaron en mis ojos, tenía que buscarle.
Cuando me levanté mi teléfono sonó y me apresuré a contestar sin mirar si quiera quién era.
- Hey, primita. - Suspiré.
- ¿Qué quieres?
- Necesito que traigas a casa de Casey el peluche que te dio, no entiendo que le pasa.
- Dios, no. - Murmuré y la primera lágrima cayó.
- ¿Andrea?
- Voy para allá. - Subí a mi habitación rápidamente limpiando mis lágrimas y al entrar paré en seco.
- Sorpresa. - Murmuró y corrí para abrazarle. - ¿Te gustó? - Vi el corazón con notas que había detrás de ella.
- Eres muy linda. - Le dije mientras volvía a limpiar mis lágrimas.
- Tengo más. - Ella me llevó a la cama y de su mochila sacó un cuadro donde tenía una foto de nosotras y yo sonreí.
Luego sacó un disco y pude reconocerlo inmediatamente, le abracé y le di un rápido beso.
- Ábrelo. - Ella tenía una sonrisa y yo le obedecí, había una nota encima del disco.
- No me hagas esto nunca más. - Murmuré.
- ¿Eso es un no? - Yo negué.
- Claro que quiero ser tu novia, pero por favor no me asustes así de nuevo. Pensé que me dejarías.
- Claro que no. - Ella negó.
- Te quiero. - Volví a abrazarle.
- Y yo a ti. - Murmuró y la besé.
La atraje en mis brazos dejándonos en la cama, suspiré levemente cuando se separó y acarició mi mejilla. Y cuando miré sus ojos supe que tenía que confiar en ella como ella lo hacía.
- No me dejarás caer, ¿No? - Ella sonrió.
- Te tengo. - Ella besó mi frente y suspiré.
- Mi madre tiene problemas de drogas y alcohol, aunque ahora esta en rehabilitación. - Ella me miró y sonrió levemente, sabía que era una sonrisa porque le decía la verdad. - Cuando era pequeña... ella...
Sentí como la sangre corría de mi frente y nariz, corrí al baño y cerré la puerta, sentí los golpes en la puerta mientras limpiaba la sangre.
- Abre la maldita puerta. - La escuché pero no respondí. - Andrea, lo siento no te haré daño pero tú no me saques de quicio.
- Yo sólo quería un poco de comida. - Murmuré.
- Pequeña, no le digas a papá, ¿Si? - Yo abrí la puerta lentamente y asentí. - Buena chica. - Ella me abrazó y me tensé.
(...)
- Estas algo gorda. - Bajé mi mirada.
- No lo creo, yo la veo perfectamente. - Mi padre acarició mi cabeza y sonreí levemente. - Termina tu desayuno para que vayamos al parque.
- Se me quito el hambre, iré a cambiarme.
Cuando volví escuché su conversación y me detuve.
- Camila, ella es una niña.
- Sólo le hago ver la realidad . Alex no puedes protegerle toda la vida de la realidad.
- Tienes razón, pero al menos quiero protegerle todo el tiempo que pueda.
- Eres un imbécil, con razón tú hija es así.
- Nuestra hija.
- Lo que digas.
- Eso es horrible. - Murmuró.
- Lo era, sobretodo cuando papá viajaba porque no paraba de llevar a hombres a casa.
- Tú papá debió pasarla mal.
- Aún, se siente algo culpable y además para papá siempre será su gran amor.
- Me imagino, lo lamento. - La miré confundida.
- ¿Por qué te disculpas?
- Porque tu madre no lo ha hecho.
PD: Pueden seguirme en Twitter @Kaos_Salv
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Sólo tú
TeenfikceCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
