Andrea
Miré a la doctora que me atendía y se me hacía muy familiar, no porque le conociera pero algo en ella me era familiar. Ella me hizo abrir mi boca para examinarla y cuando sus ojos se conectaron con los míos todo se aclaró.
- Muy bien, parece que sólo tienes fiebre y eso causó tu desmayó. Descansa unos días, te ves estresada. - Ella me sonrió y yo asentí.
- Muchas gracias doctora...
- Lauren West. - Ella sonrió y ahí estaba lo que quería confirma, era la madre de Casey. Ella me tendió un papel y la miré confundida.
- Es para que lo presentes en tu escuela, y trata de no besar a chicos por ahí, no queremos una plaga. - Ella bromeó y yo sonreí, si ella supiera.
Salí de la consulta médica y mi papá estaba en su teléfono, pero lo guardo cuando llegué a su lado.
- ¿Qué ha dicho? - Papá estaba preocupado, siempre lo estaba y por eso siempre me llevaba al hospital apenas estornudaba.
- Lo que te he dicho, es solo un resfriado y me dió dos días de reposo. - Él asintió.
- Te dejaré en casa, ¿Estarás bien sola?
- Claro, seguramente Casey irá luego. -Él asintió mientras caminabamos a su auto. - ¿Podrías comprar unas cosas cuando vuelvas a casa?
- Claro, mandame la lista en un mensaje.
Mi padre no sabía de mi encuentro con mamá y la verdad prefería que fuera así, cada vez que descubría una mentira de mamá él se ponía algo triste, no quiero volver a ver mal a mi padre por culpa de mamá.
- No hagas nada indebido con tu novia. - Habló mientras abría la puerta de nuestra casa.
- Ella no es mi novia. - Reí levemente y él asintió.
Fui a mi habitación y le mande un mensaje a Casey que estaría en casa por dos días, me acosté en mi cama y sentí mis ojos pesados.
- ¿Mamá? - Miré a la mujer en la cocina.
- Andrea, déjame sola.
- ¿Mamá, qué haces? - Murmuré algo asustada cuando vi las pastillas sobre la mesa junto a una botella de vodka.
- Nada que te interese. - Su voz conmigo siempre era fría pero esta vez su mirada me intimidaba más de lo usual. - Todos me ven como una mala madre por tu culpa. - Ella me empujó y choque contra la pared. - Si ellos creen eso, entonces empezaré a serlo, ¿No?
- Mamá... - Murmuré asustada cuando ella tomó con fuerza la botella. - Yo no le diré a papá sobre tus tragos nunca más pero por favor no me hagas nada.
- Oh, claro que no lo haras, pero esta vez lo aprenderás con una lección. - Cerré mis ojos fuertemente y recibí el primer golpe.
Abrí mis ojos algo asustada y observé mi habitación por unos segundos antes de volver a respirar. Malditos sueños. El timbre de la casa sonó y tomé un jersey antes de bajar, al abrir vi a Casey con su mirada en el piso.
- No me respondias los mensajes y no sabía si venir o no, tu tío le preguntó a tu padre si estaba bien y él dijo que si, pero si te molesta puedo volver a casa y yo...
- ¿Cómo puedes pensar que me molestas?, babe pasa. - Ella asintió y entró rápidamente a la sala. - ¿Pasa algo? - Noté como jugaba nerviosa con sus manos, más de lo usual.
- He hablado con Tori, y ella se veía muy mal, soy una torpe. - Ella golpeó su pierna sorprendiéndome cuando empezó a hacerlo reiteradamente.
- Hey, cariño basta. - Tomé sus manos pero ella las soltó rápidamente. - Tú no tienes la culpa.
- Gregor me dijo que debía decirselo, ella aún me dará lecciones pero dijo que no podía ser mi amiga de nuevo, al menos por un tiempo. Andy, ella es una de las únicas amigas que tengo.
- Hey, me tienes a mi y Dianne por ahora, Tori sólo necesita un tiempo y las cosas volverán a ser como antes. - Casey asintió desviando su mirada de mi.
- ¿Por qué tu madre no está contigo? - Yo me tensé y tragué fuertemente.
- Mis padres se divorciaron hace un tiempo y no me llevo bien con mi madre.
- Sé que hay algo más, soy algo lenta pero no tonta.
- No he dicho eso ni he querido darte a entender algo así, eres muy inteligente. Sólo no me gusta hablar de ese tema, es una pérdida de tiempo.
- Es algo que te tiene estresada.
- Si seguirás hablando de esto es mejor que me vaya a dormir.
- Sólo digo que yo no sé mucho de ti. - Ella murmuró y noté que estaba algo intimidada, Dios estoy siendo una idiota.
- Lo siento, tienes razón. ¿Qué quieres hacer?
- ¿Podemos acurrucarnos? -Yo asentí con una sonrisa. - ¿Te gusta dormir?
- Es una de mis cosas favoritas. - Una pequeña luz vino a mi mente. - Esta podría ser nuestra cita. - Ella parecía bastante confundida. - Dijiste que querías que hicieramos algo que a mi me gustara, esto podría ser nuestra cita.
- No creo que esto pueda ser una cita. - Ella rió.
- ¿Por qué no?, una cita puede ser lo que nosotras queramos.
- Eres una tonta.
- Pero te gusto. - Ella se encogió de hombros mientras nos acostabamos en mi cama y me acomodaba en su pecho.
- Si, pero sigues siendo una tonta.
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Sólo tú
Fiksi RemajaCasey nació con el síndrome de Asperger, creció bajo el manto de su madre y clases en casa. Nunca pudo socializar mucho y definitivamente Andrea lo notó. A diferencia de Casey, Andrea ha tenido una vida normal a pesar de los conflictos con sus padr...
