Capítulo 22

16.1K 1.2K 70
                                        

Andrea

- Mamá, por favor no bebas más. - Murmuré algo temerosa, ella me miró mal.

- Cállate, - Gruñó. - eres tan controladora como tu padre. Me arruinaste la vida, yo no quería tenerte pero él insistió, yo me iba a ir a la universidad en Nueva York, iba a ser cantante. - Ella suspiró. - Te odio. - Ella tiró de mi cabello y gemí del dolor. - ¿Por qué no te mueres?

- Duele. - Murmuré y al parecer eso sólo fue peor porque mi cabeza dolió más.

Escuché como la botella se quebró y me estremecí, no pude emitir ningún sonido cuando sentí el vidrio en mi piel, en este punto yo sólo quería morir.

- ¡Suéltala! - Mi madre fue impactada contra la pared y mi cuerpo cayó al suelo. - ¡¿Qué mierda estabas haciendo Camila?!

- Lo que debí hacer hace mucho. - Ella murmuró. - ¡Te dije que yo no quería ser madre!

- ¿Estás tomada? - Mi madre desvió la mirada y mi padre me ayudó a levantarme.

- ¡Deja que se defienda sola!, siempre la quisiste más que a mi y esta mierda sólo finge ser un buen corderito, ella terminará peor que yo y todo será tu culpa. - Mi padre le abofeteó y todo se quedó en silencio.

- Ella siempre ha sido diferente, vete de aquí. No quiero que vuelvas con nosotros, al menos hasta que no te des cuenta de tus errores y vengas arrepentida.

Miré a Casey que estaba en mi computador jugando, suspiré y sabía que fui una tonta al descargarme con ella. Miré las pulseras que estaban en mi mesa de noche junto al otro regalo.

- Casey.

- Hmm. - Ella no quitó la mirada de la pantalla.

- ¿Sabes por qué Kristen odia a Tori? - Ella asintió.

- Siempre han ido a las mismas escuelas y ahora en la universidad, Kristen me ha dicho que siempre existió una rivalidad, sobretodo antes de que conociera a Tori, les gustaba la misma chica.

- ¿Tienen el mismo gusto? - Ella asintió.

- Pero la razón de porque se odien es más que nada es las bromas que se hacían entre sí.

- Debió ser divertido estar con ellas en la escuela. - Casey negó apagando el computador.

- No siempre, todos estaban involucrados al final. - A pesar de que el computador estuviera apagado ella seguía ahí. - Lo lamento. - Vi como lágrimas salían de sus ojos y otra vez golpeaba sus muslos. - Soy una idiota.

Me apresuré a levantarme y tomar sus manos, ella no me miraba y no sabía que hacer. Incluso trataba de soltarse de mí y cuando traté de abrazarle me apartó, tendría que usar mi plan B.

- Casey, ¿Por qué te disculpas? - Ella me miró.

- Porque por mi culpa la cita se ha arruinado.

- ¿Por qué lo dices?

- Si yo hubiese hablado con Tori, nada de esto hubiese pasado.

- ¿Cómo lo sabes? - Ella se quedó en silencio. - No tienes que disculparte por Tori, ella ha arruinado todo. - Ella asintió. - Ven.

La conduje a la cama y limpié las últimas lágrimas que caían, ella tomó mi mano y jugó con mis dedos concentrada.

- Casi se me olvida, aún no termina la cita. - Ella me miró y tomé las pulseras, ella sonrió. - ¿Te gustan?

- Así que soy tu soporte.

Yo conseguí por eBay las pulseras de League of Legend, específicamente la que decía "Adc" y la de "Support", aunque me lo dejaron a un buen precio tardaron en llegar.

- Y queda otro. - Le di mi pequeño regalo y cuando lo abrió volvió a sonreír.

- Eres asombrosa. - Ella sacó la pulsera.

- Lo sé, mira tiene el colgante del mando por tus videojuegos, un libro por tu gusto por la lectura, esta es la que más me costó conseguir, - Señalé el cerebro. - por tu inteligencia y por nuestro pequeño juego.

- Gracias pinky.

- Dejame terminar. - Asintió y yo sonreí. - Esta llave es porque... porque tienes la llave de mi corazón. - Murmuré.

- Muchas gracias. - Ella abrazó mi cintura y besó mis mejillas que estaban sonrojadas. - Me encantan.

- Si, Tom me ha ayudado, creo que es gay. - Ella rió.

- Tom no es gay.

- Eso espero, no quiero caer en la típica historia de la lesbiana y su mejor amigo gay. - Ella rió levemente. - A él le agradas.

- Es agradable. Y es lindo. - Yo alcé una ceja.

- Quizás prefiero que sea gay. - Ella volvió a reír.

Tomé sus mejillas y la besé, ella acarició mi abdomen sobre mi pijama y supuse que no se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Cuando se separó de mi con la yema de mis dedos acaricie su rostro y ella cerró sus ojos cuando pasé mis dedos por sus cejas.

- Eres lo más hermoso que he visto. Todo en ti es perfecto incluso lo que crees que es imperfecto. - Ella abrió sus ojos y me observó.

- Te amo.

- Te amo también. - Ella me beso y sonreí.

Definitivamente era aquí donde quería y debía estar, debía estar con Casey y ahora lo único que le agradezco a mi madre es que a causa de ella pude conocer a Casey.

Sólo túHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora