Tras varios años de encierro, esperando a su comprador, Lia ve la oportunidad de su vida cuando el Maestro le consigue un dueño...
Elegante...
Intimidante...
Y muy sexy...
Confundida, ella no sabrá escapar de su mirada y él intentará buscar un lazo...
La fiesta transcurre con toda normalidad, nadie sospecha que esto es una completa farsa, Norman no se despega de mí hasta que le digo que me está sofocando, que me encuentro bien y que deseo con todas mis ansias que se vaya a hablar con cualquier persona. Ríe ante todos mis comentarios, entiendo que quiera mostrar su compañerismo, pero en estos momentos más que nunca necesito de mi espacio personal. Al menos de su parte. Ya después podrá sofocarme todo lo que quiera.
-¿Cómo va todo? Señora Reedus.
-¡Gian!- Exclamo y lo abrazo. Su impactante sonrisa me hace pensar que está capacitado para una publicidad de Colgate. –Estoy bien, un poco agotada por esperar este momento, pero bien.- Me encojo de hombros.
-Corre el rumor que estás embarazada, por eso apresuraron la boda.- Lo miro boquiabierta.
-¿Y me vienes a decir eso ahora? No sé dónde tendrás el micrófono, pero no, no estoy embarazada.
-Me alegra saberlo. No quiero imaginar el carácter que tendría otro retoño Reedus.- Lo miro mal.
-Pero me tendría a mí como madre- Salto en defensa y él ríe asintiendo.
Por un momento veo cómo observa a Alice, quien habla con otras personas que desconozco, pero a las que también saludé. Tengo que intentar ser cupido.
-¿Por qué no vas y le hablas?
-¿Qué? No. ¿Qué te hace pensar que quiero hablar con ella? Si yo te quiero a ti.- Achico los ojos, sé que no es cierto, sólo lo dice para hacerme enojar. Al ver mi expresión ríe. Sí, definitivamente quiere hacerme enojar.
La noche cae y los presentes comienzan a bailar, todo se descontrola, literalmente. Sin embargo, aunque me cueste creerlo, soy feliz. Todos se están divirtiendo ¿por qué yo no? Bailo tanto que ya no siento las piernas, Fernando está como loco ¡Adoro este chico! Bailo con él tanto como nos da la gana. Paso muchísimo tiempo con Alice y Sonya, llamo a Sophia para que se nos una. Definitivamente ella es algo tímida, pero junto a nosotras se le pasa en seguida. Me encanta ver como Andrew la observa con todo el amor del mundo.
La música cambia por completo, ponen una lenta ¿qué le pasa al dj? Todos lo miramos asombrados. Y hasta ese momento no había recordado la situación en la que me encuentro, estoy casada y mi marido camina hacia mí. Sin preguntarme nada, rodeando mi cintura con sus brazos me arrastra hacia él. Aunque sea una maldita bestia a la que a veces odio, hoy, en este forzoso y falso día ¡Se ve hermoso! Y después de tantos días viviendo en su casa por medio de un estúpido papel, puedo decir que siempre me ha gustado su colonia y su presencia me cautiva de un modo indescriptible y sí... otra vez... he bebido bastantes tragos.
-Bailas con todo el mundo menos conmigo, Muñequita- Susurra en mi oreja.
-Lo estoy disfrutando ¿no te agrada eso?
-Me agrada que estés feliz.- Sus palabras tan tranquilas me sorprenden. Lo miro con el ceño fruncido.
-¿qué tanto bebiste?
-No tanto como para mentirte, te dije una vez que me agradas, no fue mentira. Y ahora, nos une algo más.- Suelto una carcajada.
-Me reservo el comentario, Reedus.
Bailamos tan pegados que me aterro un poco. Norman sabe, sin saber, como ponerme la piel de gallina. Antes de apartarnos, me roba un beso, un profundo y sensual beso, al cual me dejo, solo por estar frente a los invitados. Solo por eso.
Ya... todo se termina. Estoy exhausta, todos se van. Bueno, tal vez algunos quedaron durmiendo en el jardín, quién sabe... Camino con dificultad y riendo hasta mi habitación, levanto el vestido para no caer. El zapato quedó en algún lugar... por ahí.
Ingreso a la habitación y no lo hago sola... Inmediatamente siento la presencia de mi marido.
-¿Te ayudo con el vestido?- Murmura cerca de mí.
-Por favor...- Baja el cierre con lentitud
-Estás hermosa.- Besa mi cuello dándome escalofríos. – Esta noche ve a dormir, mañana tendremos que preparar las valijas y dejar todo en orden.
-¿Preparar las valijas? ¿Para dónde vamos?- Lo miro preocupada.
-¿Cómo que para dónde? Para nuestra luna de miel ¿qué pensabas? ¿Boda sin luna de miel? Eso no existe.- Ríe ligeramente se inclina y me da un corto beso.
Boquiabierta lo miro, creo que el alcohol, el sueño y todo lo que hace un rato me acompañaba se esfuma, excepto el vestido, a este lo tengo bien sujeto con las manos. ¿Cómo no me lo dijo antes? Bueno, tenía que esperarlo, nunca me informa de nada. Pero... ¡Por una vez en su vida! ¡Esta vez tenía que hacerlo!
-¿Y dónde se supone que vamos?
-Ya lo verás... Salimos el lunes, bien temprano. Así que por ahora tendrás la libertad de dormir sola. Disfrútalo y despídete de esa sensación.
¿Disfrutar de la sensación de dormir sola? ¡Diooses! Me acaloro. Dormiré con él, el resto de mis noches. No sé si verlo como un post o contra. "¡¡Contra lo que quieeeras!!" Grita mi subconsciente. Sí, tengo que dormir, antes de seguir pensando en eso.
Se despide con un último beso y me deja allí, parada en el medio de mí habitación. ¿Dormir con Norman? Es lo que estaba pensando en las últimas semanas, incluso he fantaseado con ello, pero que se vuelva realidad es otra historia. Una muy, muy diferente.
Me cambio y me tiro a la cama. ¿Luna de miel? Sí Lía, Luna de miel, prepárate para lo que se viene...
***
No sé ustedes, pero yo no tengo no idea de lo que sucederá en esta luna de miel e.e *guiño, guiño*
Chicaas! chiquitas de mi <3 gracias, gracias por los votos y comentarios :3 en serio *w*
Me alegra mucho que les guste.
Bueno, a partir de ahora ya saben lo que se viene. chan chaaaaaan.
Un beso! sigan amando a este hombre y a su gato *w* sean felices y les dejo esta foto que me provocó tantas cosas*w*
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