Preocupada Rebeca ingresa a la habitación horas después, le digo que estoy bien y que no quiero comer nada. Por primera vez no siento nada de hambre, aunque me sienta vacía. El sol cae como atraído por la gravedad y deja que la luna nos salude hipócritamente como si todo estuviera bien. Nada está bien, querida luna y el frio no ayuda en nada.
Mi celular suena, es un mensaje de texto.
"Estoy con Fer."
Me da igual si está con Fernando o con el diablo. Aún estoy enojada. No contesto, no pienso hacerlo.
Suena otra vez, esta vez es una llamada. El número está en privado, seguro es él.
-Mira, no me interesa dónde...
-Lía.
-¿Tú? ¿Qué quieres, Ben?
-Lía, no sé qué demonios estás pensando, pero deja de hacer estupideces.
-No sé de qué hablas.
-Intento advertirte, los hombres del Maestro están por todas partes y piensan que tu estas en todo ese problema.
-¡Basta de eso! ¡Yo no tengo nada que ver con eso!
-Pues eso no es lo que creen y piensan ir por ti. Cuídate.
Corta la llamada. Quiero llorar, esto no puede ser peor. ¡Maldita sea!
Cuando Norman llega, ya estoy metida en la cama tapada hasta el cuello. Me observa en silencio y camina hasta el baño, oigo que abre el grifo de la ducha y tarda varios minutos en salir cubierto solo por una toalla enredada en su cintura. Busca en la cajonera su bóxer y se encierra otra vez en el baño.
Ocupo mi lugar en la cama y le doy la espalda. Sin decir nada él también se acuesta y apaga la luz. Ha sido mucha presión por hoy, nunca me sentí tan presionada, tan nerviosa, voy a explotar. Sin poder contenerlo suelto un sollozo y luego otro y otro, hasta que termino llorando sin consuelo sobre la almohada con funda azul marino. No quería perder mi orgullo llorando, técnicamente frente a él, pero tampoco quería ahogarme internamente conteniendo tantas lágrimas.
-Lía...- Posa su mano en mi brazo y lo aparto- Lía... por favor.- Pasa su brazo por mi estómago.
-Déjame, Norman, no importa.
-Hablemos por favor, hablemos, muñequita.- Lloro con más intensidad. No es ese llanto escandaloso, sino aquel que en silencio las lágrimas salen y salen aunque intentes frenarlas.-Escúchame... no debí tratarte así, lo lamento, pero me enfureció que no me hayas contado que hablaste con Ben y no sé qué se dijeron, estoy seguro que no fue nada romántico como lo dio a entender Grace, porque sé que él no te agrada, por eso me molestó que no lo hayas hecho, creí que confiabas es mí.- No respondo- No me gustó que la hayas golpeado, aunque entiendo que se lo merecía , no debiste hacerlo.
-Dejaste que me dijera lo que quería, me dolió.
-Lo lamento.
-Ya no importa.
-Hay algo más, Lía, dímelo...
-Sí.- Volteo para quedar frente a él aunque no pueda verlo- Encontraron a tres hombres del Maestro, dijeron que nadie vivirá para contar lo que sucede... Norman, vendrán por mí. Ellos... ellos...
-Ey, nadie vendrá por ti. Deja de pensar eso, hasta ahora nadie ha venido a buscarte ¿o sí? Si quieres pondré guardia y...
-¡No!- Exclamo- ¿Estás loco? ¿Cómo vas a poner guardia será arriesgado?
-Más arriesgado será que no lo hagamos.
-No, tu no entiendes- Se enoja otra vez.
-¿Qué es lo que no entiendo? ¿Qué piensas que todo el mundo gira alrededor de ti? Eso no es así Lía. Ellos no están detrás de ti ¡Deja la paranoia!
-¡No es paranoia! ¡Es realidad! ¡Pero tú no entiendes porque nunca estuviste encerrado con esos hombres!
-Lía...
-Ay Norman es que...- suspiro- Te enojarás el doble si te lo cuento todo.
-Ahora tienes que hacerlo.
-Yo... yo conozco a Ben, trabajaba para el Maestro, me dijo que ahora ya no está con él y ha intentado advertirme que muchas cosas feas están sucediendo que no cometa una locura. Ha intentado decirme eso una y otra vez. El otro día fue lo mismo, pero no se lo permití, por eso discutía con él cuando Grace llegó. Estoy cansada Norman, solamente quiero que me dejen en paz, que nos dejen en paz. Saben que no soy tan tonta para ir a contar por ahí lo que me sucedió, no sé por qué hacen eso...- siento su tensión.
-¿Lo conoces Lía? ¿Y recién me lo dices? Sabes que no hubiéramos llegado a esa discusión si me lo hubieras contado antes.
-Lo sé. Aún hay algo más... me llamó esta tarde advirtiéndome otra vez que no haga lo que estoy haciendo. No sé de qué habla, yo no estoy haciendo nada más que vivir atemorizada.
-¡Maldito hijo de...!- Me abraza con fuerza- ¿Y aun así no quieres que ponga guardia?
-Por nuestro bien, Norman, no. Por favor...- Lloro en su pecho. Siento su suspiro.
-Lo siento tanto, Muñequita. Perdóname ¿Sí?- Asiento.- Haré lo posible para protegerte, incluso arriesgaría mi vida.
-Por favor eso no...- besa la coronilla de mi cabeza- Te amo- Susurro. Me abraza con más fuerza. No responde.
Después de esto no sé qué pensar...
***
Espero que les guste :)
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Completamente Tuya *(Norman Reedus)* #PTWDNR2016
FanfictionTras varios años de encierro, esperando a su comprador, Lia ve la oportunidad de su vida cuando el Maestro le consigue un dueño... Elegante... Intimidante... Y muy sexy... Confundida, ella no sabrá escapar de su mirada y él intentará buscar un lazo...
