Dos días después nos visitan, Andrew, Sophia, Alice y Sonya. ¡Estoy encantadísima de verlos! Pasamos un día entero juntos, excepto Sonya, ella solo pasa a saludar. Con Alice y Sophia vamos al patio trasero y comenzamos con un cotilleo habitual de amigas. Quiero saber que ha pasado con Alice y Gian, al parecer no mucho, solo algunas conversaciones. Qué decepción. Noto a Sophi algo decaída, pero atenta a nosotras, es extraño de explicar. Solo sé que algo sucede. Espero que no sea nada malo.
Andrew me hace sentir como su hermana pequeña. Lo quiero tanto, es muy carismático y amo su relación con Sophi. Yo quisiera enamorarme así algún día y que mi pareja me mire con ese amor que Andrew la mira a ella. Oh, no... esperen, olvidé que estoy con Norman, eso no sucederá jamás.
Norman retoma su trabajo, le ha dado duro, han llegado cosas importantes y quiere ponerse al día con ello. Me alegra que volvamos a la normalidad, en ese aspecto, sin embargo, lo que me molesta es que... en las últimas dos noches, por trabajar hasta tarde en su despacho no me toca. ¡Nada! ¿Para qué me mal acostumbra tantos días y después me deja sin nada? Bueno, es su trabajo, no debería culparlo, pero...
Una de esas madrugadas, en las que no puedo dormir y doy vueltas y vueltas en la cama, siento como se remueve y se pone boca arriba. ¿En qué loca adicta me he convertido? Eso no lo sé, solo sé que necesito tocarlo y que lo haga él también.
Completamente decidida y con las hormonas alborotadas, debajo de las mantas me desnudo, continuamente comienzo a acariciar su pecho y llego hasta su miembro, lo acaricio encima de su bóxer, provocándole un gemido adormecido. Sonrío, lo estoy consiguiendo. Me coloco encima de él y comienzo a repartir besos por su mandíbula, su cuello, su pecho.
-Mmmm... que bonita manera de despertar- Murmura con sus manos encima de mi cuerpo, subiendo ligeramente hasta tocar mis pechos. Capturo sus labios con los mío y lo beso con posesión. –Pensé que ya no te gustaba...- Murmura divertido- creí que nunca tomarías la iniciativa.
-¿Qué?- Pregunto incrédula- ¿Me estabas poniendo a prueba?
-Algo así- Susurra apretando mis nalgas desnudas.
-Imbécil.- Lo beso otra vez, con igual desesperación. Comienzo a sentir a su amigo despertar entre mis piernas. Me muevo suavemente encima de él.
-Dígame ¿qué quiere usted en esta fría madrugada?
-Que me calientes.- respondo sin preámbulos- quiero sexo.- wow qué directa.
-Esperaba que me lo pidieras, Muñequita, estaba esperando esto. Que fueras tú quien te lanzaras.
Quito su remera y él su bóxer. Jadeo cuando uno nuestros cuerpos. Él se sienta para dar mayor profundidad, sí, sí, sí. Tengo los pechos sensibles y me encanta cuando comienza a chuparlos y lamerlos. Jadeo sin control.
Tomo su rostro entre mis manos y lo beso otra vez.
-No creí que esperaras esto de mí. No me tengas así otra vez...
-Claro que sí ¿cómo no iba a esperarlo de mi esposa? Pero prometo no hacerlo otra vez... yo también estaba que moría.- me besa- ahora, mi muñequita ninfómana, apaguemos este fuego que nos quema- susurra cerca de mi oreja.
No me gusta eso de ninfómana, no quiero llegar a ello, pero en este momento no me importa. Comienzo a moverme encima de él con fuerza, quiero todo de él. Me dejo llevar, sin tregua. Oír sus gemidos y jadeos me pone más loca. Le ofrezco mis pechos, enreda sus dedos en mi cabello, araño su espalda. Mmmm... su espalda que me vuelve loca. Ya siento los primeros espasmos de un arrebatador orgasmo, me muevo con más frenesí, pensando solo en mí, queriendo encontrar mi placer. Y lo hago... me encuentro cayendo placenteramente en sus brazos. Con un ligero movimiento me tiene debajo.
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Completamente Tuya *(Norman Reedus)* #PTWDNR2016
Fiksi PenggemarTras varios años de encierro, esperando a su comprador, Lia ve la oportunidad de su vida cuando el Maestro le consigue un dueño... Elegante... Intimidante... Y muy sexy... Confundida, ella no sabrá escapar de su mirada y él intentará buscar un lazo...
