Venían a visitarme los demás y que se quedaron igual que Will, cuando me vieron despierta. Todos me apoyaban y estaban conmigo, aunque no pude evitar sentir lástima por Jack y por...Sam. Ryan consiguió que volviera a aparecer en el mundo, y que me había escapado de donde me tenía encerrada. Además mi herida y la cicatriz, pegaban totalmente con la historia que les conté. Pude volver a ver a mi familia, a mis amigos, tener mi vida normal... Echaba de menos la tranquilidad, y después de todo lo que ha pasado, Will seguía conmigo.
Dejé la carrera como modelo, y volví a la medicina, sin prensa que me siga, sin tener que irme lejos de mis amigos, sin peligros. Además William trabajaba con Ryan, y con los demás en la empresa de los Bayron. Sus padres habían vuelto después de que se enteraran de lo que le había pasado a Marcus, y decidieron que no se irían de nuevo. Su hijo se convirtió en el jefe de una de las empresas que había en la ciudad, y todos los demás trabajaban allí también.
Me enteré de que Jack estaba cuidado a una niña, a su hermana pequeña de diez años, y que ahora vivía también en la mansión con ellos. Ya que le prometieron cuidarla, hasta que él saliera. La conocí, se llamaba Elena y para ser la hermana de Jack, era encantadora y muy dulce. Nunca imaginé que Jack pudiera cuidar a una niña tan pequeña. Me sentía un poco mal por ser la culpable de que ahora esté ahí dentro. Si lo hubiera sabido, jamás hubiera dicho nada de él.
En las vacaciones de Navidad, llevé a William conmigo para que conociera a mi familia y que ellos lo conocieran a él. Realmente le hicieron un interrogatorio y él estaba muy nervioso y súper tímido, casi no parecía él. Me divertía ver como intentaba caerle bien a mi padre, y como mi padre lo miraba con lupa, para asegurarse de que era "bueno" para mí.
Cuando volvimos a Barcelona, me quedé el resto de mis vacaciones con él.
-¿Qué haces aquí tan tarde?
-No podía dormir. -Salí al balcón para tomar un poco el aire. -No me puedo creer que ya haya pasado un año.
-¿Un año, ya? Parecían solo unos meses. -Se puso a mi lado y me agarró de la cintura.
-Yo pienso que ha sido una eternidad, han pasado tantas cosas que ha sido una locura de año.
-Había pensando en salir en fin de año, de fiesta, ¿qué te parece?
-Sí, seguro. Suena divertido. -Me apoyé en su hombro y le di un beso en la mejilla.-Por cierto, hay algo que me extraña un poco.
-¿Qué te extraña?
-Con lo detallista que tú eres, es extraño que no me hayas dado un regalo de Navidad.
-Eso es porque tendrás que esperar.
-Seguro será mejor que el mío...
-Bueno, ya lo verás.
Narra William:
La noche siguiente me puse una camisa blanca, unos pantalones y los zapatos, y por supuesto la chaqueta. Que aunque saldríamos de fiesta, el frío seguía existiendo. Alena llevaba un buen rato en el baño y todavía no salía. Me acerqué a la puerta y cuando iba a llamar, justo se abrió y salió ella con un vestido negro precioso, medias negras y zapatos de tacón.
-¿Qué tal estoy?
-Me has dejado impresionado, solo te diré eso.-Cogió su chaqueta y se la puso.
-Gracias. ¿Nos vemos?
-Por supuesto, vete yendo tú, yo tengo que coger una cosa.
-Vale, te espero.
Salió de la habitación y yo abrí el cajón de la mesilla, metí la mano hasta el fondo y saqué una pequeña cajita negra aterciopelada, que me guardé en el bolsillo de mi chaqueta. Salimos los dos juntos, como mucha gente, para celebrar fin de año. Quedamos con nuestros amigos, y fuimos por ahí a cenar y a divertirnos, aunque yo tenía una sorpresa para ella, aún mayor.
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Chicos Malos
Romance¿Qué pasaría si el chico más molesto, creído y el mayor acosador de la historia, te acabara enamorando? Alena solo quería una vida universitaria tranquila y relajada con sus amigos, pero con él todo serán problemas y peligros.
