Fui a mi casa, después de hablar con Marcus y me puse a buscar las entradas. Tardé un poco, pero por suerte las encontré y me las cogí gratis.
-¡Las tengo! -Ren se subió a la cama, se sentó y me miró, ladeando la cabeza. -¿Por qué me miras así? Todavía no me he vuelto loco, o eso creo...-Acaricié su cabeza y cerré el ordenador. Me levanté, abrí mi armario y miré que me podía poner. -Esta noche llegaré tarde, así que no me esperes despierto. -Ladró fuerte. -Todavía no me he olvidado de ti, deja de ser dramático.
Me di una ducha, me cambié y al mirar la hora,justamente eran cerca de las diez. Cogí mi chaqueta, el móvil y la cartera, y por supuesto...las entradas. Salí de casa y fui hasta el pabellón, todavía recordaba por donde era. Solo esperaba que ella también estuviera allí. Llegué a la puerta diez minutos antes, y esperé a que ella también viniera. Estaba mirando el móvil, cuando de repente sentí que me movieron, al levantar la vista me quedé bastante sorprendido de verla. Tenía un vestido de cuadros rojo y negro, medias negras, las botas y una chaqueta.
-Vaya, no esperaba que vinieras.
-Supongo que me lo he pensado y ya que no tenía ningún plan...vine. ¿Tienes las entradas? -Las saqué de el bolsillo y se las enseñé.
-Ya te dije que las conseguiría,
-Increíble, pensé que era imposible. ¿Son de verdad?
-Sí, y me salieron gratis. ¿Entramos?
-Vamos.
Fuimos hasta donde estaba todo el mundo y el control para entrar al concierto. Les di las entradas y sin ningún problema, nos dejaron pasar. Estaba bastante lleno de gente, pero soportable.
-Debo reconocer que me caes bien, Liam. ¿Por qué te tomas tantas molestias por mí?
-¿Y por qué no? No tenía nada que hacer esta noche, y me apetece divertirme.
-¿Podías haber venido con algún amigo?
-Desgraciadamente, no coincidimos demasiado en gustos musicales. No te equivoques, esto no es una cita.
-En ningún momento lo he tomado como una cita. Venga, vamos a pillar algo de beber, esta noche va a ser muy larga.
Y si que fue larga, nos pasamos todo el tiempo de un lado para otro, copa tras copa, bebiendo sin control. Yo todavía lo llevaba bien, pero ella ya llevaba tres cervezas y estaba muy borracha, pero se mantenía en pie bastante bien. Cuando el concierto acabó y salimos, se me tiró encima.
-Liam, todavía es temprano...vamos a tomar algo.
-Creo que la noche se ha acabado para ti.
-Eres malo...¿Hum? Esto...cógeme, creo que me voy a caer.
-¿Qué? -De repente se me cayó en brazos y por suerte la cogí antes de que tocara al suelo. -Vas muy borracha, es mejor que te lleve a tu casa. -La subí a mi espalda y empecé a caminar. -Dime por dónde es.
-¿Por dónde es, qué?
-Tu casa...¿Dónde es?
-Mi casa...pues...no me acuerdo. Liam, ¿tú sabes por dónde está mi casa?
-Creo que no vamos a llegar a ningún lado si seguimos hablando. Te llevaré a mi casa.
-A tu casa. Nunca he ido a la casa de un idiota tan guapo. -Se empezó a reír y me abrazó.
-Recuérdame que la próxima vez no te deje beber tanto.
-Solo he bebido un poco, tú eres el borracho.
ESTÁS LEYENDO
Chicos Malos
Romans¿Qué pasaría si el chico más molesto, creído y el mayor acosador de la historia, te acabara enamorando? Alena solo quería una vida universitaria tranquila y relajada con sus amigos, pero con él todo serán problemas y peligros.
