Quedábamos de vez en cuando, para salir de fiesta o para tomar algo. Me gustaba molestarla y divertirme con ella. Como dije, éramos muy parecidos y amigos así no se tienen siempre. Esa tarde, quedé con ella y fui a esperarla en la entrada de la facultad. En cuanto salió, levanté la mano y enseguida se acercó.
-Hola Alice.
-Hola Liam.
-Me sorprendió que me llamaras tan de repente, ¿pasó algo?
-Es que tengo que ir al juzgado un momento, y no me gusta ir a ese lugar sola.
-¿A un juzgado?¿Qué asuntos tienes allí?
-Mi madre trabaja allí y tengo que llevarle una cosa que me pidió. ¿Vendrás conmigo, verdad?
-Solo si después me invitas a una cerveza.
-Hecho. Gracias...de verdad que no quería ir sola. -Caminamos hacia el juzgado.
-Si tu madre trabaja en un juzgado, ¿por qué tú te metes en líos? ¿No deberías ser la niña buena y perfecta?
-¿Me tomas el pelo? Eso no tiene nada que ver, me gusta ser como soy, y punto.
-¿Hija única?
-No, tengo un hermana pequeña, ella si que es la niña perfecta y buena. ¿Y tú?
-Tengo una hermana mayor, la mejor hija y yo el desastre que se escapó de casa.
-Vaya, que malote. -Me dio un codazo y se rio. -¿Hace cuánto que no ves a tus padres?
-Cinco años, y estoy perfectamente sin ellos.
-Me gustaría decir lo mismo, pero si se enteran de que he desaparecido mi madre no tarda en poner a toda la policía en mi búsqueda. Mis padres siempre están con eso de...sácate la carrera, cásate y ten una familia.
-Al menos estás haciendo una carrera, eso ya es algo.
-Porque elegí la que yo quería, que querían que estudiara derecho como ellos. Me niego a tener que respetar la "ley".
-¿Cásate y tengo hijos?¿En serio te dicen eso?
-Sí, además me presentan a los hijos de sus amigos pijos. Las personas con la mayor idiotez del mundo. Todos los novios que tuve, se quejaron de ellos.
-Seguro que les presentabas al típico chico malo.
-Esos no eran chicos malos, por favor...si ven que la policía se acerca, enseguida se ponen a llorar como bebés.
Los dos nos reímos y justamente llegamos al juzgado. Entramos y allí todos iban muy bien trajeados y elegantes, estirados. Pasamos el control de la puerta y subimos hasta el segundo piso.
-Tu madre es...
-Abogada. Si ella no está, se lo doy a la otra tía y ya. Vuelvo enseguida. -Llamó a la puerta y la abrió.
-Aquí te espero.
Ella entró y yo me quedé en el pasillo mirando el móvil, esperando a que volviera. Este lugar no me causaba ninguna buena sensación, sentía como si algo muy malo fuera a pasar dentro de poco. Alice salió de nuevo y en cuanto cerró la puerta me miró.
-Ya está, menos mal que no estaba, se lo he dejado a la otra chica.
-¿Entonces ya nos podemos ir?
-Sí, salgamos de aquí cuanto antes, no me gusta este lugar.
-A mí tampoco.
Fuimos hacia las escaleras, cuando de repente escuché una puerta abrirse, y una voz llamando a Alice. Esa voz...yo la conocía. Me di la vuelta y me quedé en shock.
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Chicos Malos
Romance¿Qué pasaría si el chico más molesto, creído y el mayor acosador de la historia, te acabara enamorando? Alena solo quería una vida universitaria tranquila y relajada con sus amigos, pero con él todo serán problemas y peligros.
