capitulo 72

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— Tienes a una chica que aprende rápido, Austin. —dijo Jeremy, moviendo la boca alrededor de su cigarro.

Austin tomó un sorbo de su cerveza. — ¡Me estás haciendo orgulloso, Pigeon! —Sus ojos estaban brillantes de emoción, y su sonrisa era diferente a la que siempre le había visto.

— Gracias. —Sonreí.

— Aquellos que no pueden, enseñan. —Jason sonrió satisfecho.

— Muy gracioso, imbécil. —Murmuró Austin.

Cuatro manos después, tomé lo último de mi cerveza y encogí los ojos hacia el único hombre en la mesa que no se había rendido. — Está de tu parte, Jaxon. ¿Vas a seguir siendo un bebé o vas a dar la cara como un hombre?

— ¡Que se joda! —dijo, poniendo lo último de sus fichas.

Austin me miró, animado. Me recordó a la expresión de aquellos cuando lo venían pelear.

— ¿Qué tienes, Pigeon?

— ¿Jaxon? —Pregunté.

Una gran sonrisa cruzó su cara. — ¡Flush! —Gritó, abriendo sus cartas en la mesa.

Cinco pares de ojos se dirigieron a mí. Escaneé la mesa y luego tiré mis cartas. — ¡Acepten su derrota y lloren, chicos! ¡Ases y ochos! —dije, riendo.

— ¿Un full house? ¿Qué demonios? —Jeydon lloró.

— Lo siento. Siempre quise decir eso. —dije, tomando mis fichas.

Los ojos de Jason se encogieron. — Esto no es sólo suerte de principiantes. Ella juega.

Austin miró a Jason por un momento y luego giró la vista hacia mí. — ¿Has jugado alguna vez, Pidge?

Junté mis labios y me encogí de hombros, dando mi mejor mirada inocente. La cabeza de Austin se fue hacia atrás dejando escapar una gran risotada. Trató de hablar, pero no pudo, y enterró su puño en la mesa.

— ¡Tu novia nos acaba de estafar! —dijo Jaxon, apuntando en mi dirección.

— ¡DE NINGUNA JODIDA MANERA! —Se quejó Jeydon, levantándose.

— Buen plan, Austin. Traer un tiburón de cartas a la noche de póker. —dijo Jeremy, guiñándome.

— ¡No lo sabía! —dijo él, sacudiendo la cabeza.

— ¡Tonterías! —Me miró Jason.

— ¡En serio! —Soltó entre risas.

— Odio decirlo, hermano. Pero creo que me enamoré de tu chica. —dijo Jaden.

— Hey, ya. —Soltó Justin, su sonrisa inmediatamente convirtiéndose en una mueca.

— Ya está bueno. Estaba solamente dejándotela fácil, ____, pero quiero mi dinero de vuelta, ahora. —Advirtió Jeydon. Austin no jugó en las próximas rondas, viendo a sus hermanos luchar por recuperar su dinero. Mano tras mano, les gané sus fichas, y mano tras manos, Jason me miraba más de cerca. Cada vez que mostraba mis cartas, Austin y Jeremy reían, Jaxon maldecía, Jaden proclamaba su innegable amor por mí, y Jeydon soltaba una rabieta. 

Una vez sentados en el salón, cambie mis fichas por dinero y le di cien dólares a cada uno. Jeremy se negó, pero los hermanos aceptaron con gratitud. Austin tomó mi mano y caminamos a la puerta. Pude ver que estaba triste, así que apreté mi mano en la suya.

— ¿Qué sucede, bebé?

— ¡Acabas de regalar cuatrocientos dólares, Pidge! —Frunció el ceño.

— Si esto hubiera sido en una noche de póker en Sig Tau, me los hubiera quedado. No les puedo robar a tus hermanos la primera vez que los conozco.

— ¡Ellos se hubieran quedado con tu dinero! —dijo.

— No lo hubiera dudado ni por un segundo, tampoco. —Rió Jaden.

Jason me miraba en silencio desde la esquina de la habitación.

— ¿Por qué sigues mirando a mi chica, Jason?

— ¿Cuál fue que dijiste era su apellido? —Pregunto. Apoyé mi peso en la otra pierna, nerviosa. Austin notando mi incomodidad, volteó la mirada a su hermano y abrazó mi cintura. No estaba segura si lo hizo como una reacción protectora o si se estaba preparando para lo que su hermano podría decir.

— Es Ross. ¿Por qué?

— Puedo entender por qué no lo averiguaste antes de esta noche, Austin, pero ya no tienes ninguna excusa. —dijo Jason, satisfecho.

— ¿De qué mierda estás hablando? —Preguntó Austin.

— ¿Por casualidad no estarás emparentada con Mick Ross? —Preguntó Jason.

somos un bonito desastre... Austin Mahone y tuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora