Capítulo 15

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PRUEBAS

Steve caminaba por toda la base, en busca de su pareja.

Al ver a una señorita leyendo el periódico, decidió preguntarle.

—Disculpe, estoy buscando al señor Stark.

—Está con el coronel Phillips —le respondió, sin apartar su vista del periódico.

Steve asintió, quedando prácticamente igual de desorientado.

Cuando la mujer lo vio, se sorprendió.

—Desde luego que lo puede esperar —dijo con tono sujerente.

El capitán asintió y se apoyó en una mesita que había por ahí cerca. Dispuesto a esperar a su pareja.

—Leí sobre lo que hizo —señaló el periódico.

—Oh, el... si. Pues no sé, solo hice lo que debía.

—Yo diría que es más que eso, salvó a cuatrocientos hombres.

—En serio, no es para tanto.

—Dígaselo a sus esposas.

La mujer se levantó de la silla y empezó a acercarse demasiado a Steve.

Este se estaba poniendo nervioso.

—Uhm, no todos tienen esposa.

—Es un héroe.

—Bueno, es que, eso, eso, eso depende de la definición.

La mujer empezó a tomarlo por la corbata.

—Las mujeres de norteamérica, se lo deben agradecer.

Empezó a halarlo de su corbata, retrocediendo unos pasos y haciendo que Steve avanzara hacia ella.

—Y, ya que no están aquí...

Steve sabía que eso estaba mal, que tenía pareja, que debía alejarla así como alejó a todas esas chicas que se le insinuaron en los shows, verdad intentó hacerlo. Pero es que esta vez la cercanía era mucho mayor, y su cuerpo no le respondía para alejarla.

Hasta que sintió como los labios de la chica empezaron a apoderarse de los suyos.

Y eso fue lo que lo hizo reaccionar. Levantó sus manos rápidamente, con la intención de empujarla, ni siquiera pensó en controlar su fuerza.

Pero justo en ese momento, justo en el instante en que estaba a punto de empujar a la mujer, escuchó un grito.

—¡CAPITÁN!

Oh, mierda.

No detuvo su acción de empujar a la chica, así que un segundo después, sus labios ya estaban libres.

Al voltear, Steve pudo ver a la peor persona que lo podría haber descubierto en ese momento.

¿Cómo es posible tener tan mala suerte? ¡Él estaba a punto de empujarla! Ahora parecía que en realidad la había apartado por escuchar el grito, cuando en verdad no era así.

Su corazón se rompió en mil pedazos al ver la mirada que Howard le dedicaba.

Y se quiso matar cuando notó una lágrima deslizándose por la mejilla de este.

Stark salió corriendo de ahí.

—¡Howard!

Steve se fue disparado atrás de él.

Aunque Howard corriera lo más rápido posible por toda la base, Steve era un súpersoldado, así que lo alcanzó rápidamente.

—¡Howard, amor, puedo explicarlo!

Un Stark | Stoward - StonyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora