Capítulo 34

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FIESTA

La luz de la luna había sido testigo de todos los trazos que habían formado el dibujo que ahora sostenía entre sus manos.

¿Cómo había llegado a ello? No lo sabía con exactitud, simplemente a su corazón le había entrado la necesidad, había pasado toda una noche terminando el dibujo, usó todo su valioso tiempo de sueño en hacer aquello.

Pero vaya que había valido la pena.

Luego de trece días de misión, y de haber desmantelado a una banda criminal, Steve estaba en el avión que lo llevaría de vuelta a Nueva York.

Debía dormir, lo sabía, pero no pudo evitar usar ese tiempo plasmando en papel la imagen que desde hace días rondaba su mente.

Por supuesto, era Tony.

Cuando terminó, admiró unos momentos su dibujo. Estaba muy bien, tenía buenos detalles y le había gustado mucho la forma en como lo había hecho, sin embargo, no le hacía justicia a la imagen que tenía de Tony.

Sonrió. Bueno, al menos ya pronto vería al castaño.

Con ese pensamiento, Steve cerró su libreta de dibujos y la guardó en su maleta. Intentando descansar el poco tiempo que le quedaba antes de llegar.

Eran las cinco y treinta cuando Steve se bajó del auto que lo dejó justo al frente de la torre. Entró con rapidez, saludando a J.A.R.V.I.S.

—Veo que nunca duermes, J.A.R —mencionó el rubio, mientras se subía al ascensor.

—Mi trabajo requiere estar siempre disponible.

—Entonces no somos tan diferentes.

Steve creyó que Tony estaría durmiendo en ese momento, era muy temprano como para que él estuviera despierto. Por ello, su sorpresa fue grande cuando, al salir del elevador, lo primero que sus ojos vieron fue la melena castaña de Stark.

—¿Tony?

El nombrado volteó con rapidez, pues no había escuchado la llegada del ascensor.

—¿Ste-

No pudo terminar la frase, pues el rubio había tirado su maleta y escudo por ahí, para luego correr a abrazarlo. Tony abrió los ojos con sorpresa, no se esperaba tal muestra de afecto. Sin embargo, rápidamente correspondió el abrazo, haciendo que una suave sonrisita se formara en su rostro.

—Santo cielo, Steve, me tomas por sorpresa. ¿Por qué no me avisaste que vendrías? ¿Para qué crees que te di ese teléfono? J.A.R.V.I.S. ¿Por qué no me dijiste que Steve había llegado? —preguntó Tony, al separarse del abrazo.

—Quería sorprenderlo, Señor —respondió la I.A.

Steve carcajeó con suavidad.

—Lo siento, debí avisar. Y ya sé que tardé más del doble de tiempo que estaba planeado pero, las cosas se complicaron un poco y... —Suspiró—. No importa. Lo siento. ¡Pero he regresado!

—Si, creo que lo noté.

Ambos se sonrieron mientras se miraban a los ojos.

—¿Qué haces despierto tan temprano?

—Creo que la pregunta correcta sería “¿Qué haces despierto tan tarde?” —dijo Stark, mientras señalaba con su cabeza la taza de café que descansaba sobre una mesita cercana.

Steve, entendiendo a lo que se refería el otro, alzó su mano derecha, colocándola sobre la mejilla de Tony.

—No has dormido —dijo con rostro preocupado, al ver las pronunciadas ojeras del contrario—. ¿Por qué?

Un Stark | Stoward - StonyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora