Ross.
Sorprendentemente, en la sala del Consejo no había nada que interrumpiera el ruido sepulcral que cayó en todo el lugar desde que entraron. Ninguno sabía exactamente lo que estaba pasando, ni siquiera yo, pero estábamos seguros de que no era nada bueno. Iotos sólo miraba a la puerta de entrada con el ceño fruncido, esperando a que Denébola llegara.
Llegó un segundo después, corriendo y con Ese y Jabbah a su lado, ellos dos tomaron un lugar en la mesa, pero Dené tomó un segundo más para respirar y después fue a un lugar junto a Ese, quedándose de pie.
—Gracias por llegar con la urgencia en que se los pedí.
— ¿De qué se trata todo esto, Denébola? —exigió saber el Comandante.
—Hace unos minutos mi hermano se comunicó conmigo —empezó a explicar. Se ganó la atención de todos y si no hubiera estado demasiado preocupado por la estabilidad de la misión, me hubiera impresionado el modo en que manejó las cosas—. Me informó que los Oscuros planean una misión para salir de Cygni y llegar a Demille...
— ¿Con qué propósito? —preguntó el Comandante.
Para mí era obvio, querían opacar los rastros de luz que habían dejado nuestros ancestros miles de años atrás.
—No me informó eso...
— ¿Entonces qué...?
—Lo que quiere —siguió hablando y no dejó que Adhara la interrumpiera— es que adelantemos la misión. A mañana a la media noche. Sé que es poco tiempo —alzó la voz para hacerse escuchar por encima de las protestas, incluso el Comandante se había puesto de pie, mi padre y el resto del Consejo no estaban contentos, y los capitanes no lo podían creer. Miré a Ese y ella también me miraba, me preguntaba con la mirada qué es lo que pasaba, ojalá se hubiera sentado a mi lado para tomarle la mano y asegurarle que yo vería por su bienestar—, pero las situación es muy complicada. Deneb tiene que ganarnos si sólo decidimos atacar su partida, no puede regresar a la zona Oscura. Ellos saben que tiene grandes capacidades, ustedes también lo saben, él fácilmente podría ganarnos si se lo propone así que no hay forma de que falle, además ¿Interceptarlos una segunda vez en uno de sus planes? Será totalmente sospechoso. Si él falla y regresa con los Oscuros... matarán a Atria, su hija Comandante en Jefe.
Dejó las palabras al aire, para que hicieran más impacto. Ese se llevó una mano a la boca y su mirada se perdió, se había dado cuenta que todo esto iba en serio y ya no había marcha atrás. No era sólo Atria, era parte del equipo y teníamos que salvarla.
— ¿Qué es lo que planea Deneb que hagamos? —preguntó el Comandante.
—Podemos atacar al mismo tiempo —respondió casi con seguridad, pero el asunto de la guerra aún no le gustaba del todo—. Por eso pedí que Jabbah viniera. Que él sea el noveno capitán, atacará a Deneb y los Oscuros que vayan a salir con él, no será muy necesario que igualen sus fuerzas porque Deneb se unirá a nuestra pelea en cuanto pueda. Si atacamos al mismo tiempo la zona Oscura y su plan de huída, no tendrán tiempo de reaccionar y que Deneb se le una a Jabbah no va a importar demasiado, será un caos, para el momento en que se den cuenta de su traición será demasiado tarde.
—El problema es que tenemos muy pocos Cygnis —observó mi padre—. Necesitamos toda la fuerza posible en la zona Oscura, no podemos darle muchos guerreros a Jabbah. Nos superan en número, Deneb nos informó de los experimentos que hicieron y no tenemos una idea clara de qué tan en desventaja estamos.
—Que cada legión le dé dos de sus asignaciones —propuse. Y luego le pregunté a él:— ¿Qué dices? ¿Puedes manejarlo sólo con dieciséis guerreros?
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Cygni.
FantasiEllos son hermanos y parece que lo tienen todo en la vida, no les hace falta nada, son adolescentes que van a partidos y fiestas con amigos. Excepto... que no son como los demás. Denébola y Deneb tienen un secreto que han escondido toda su vida con...
