18.- Yo te amo, Yo tampoco

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Ésta vez les toca dejar una pregunta en lugar de hacerlo yo, ¿tienen alguna duda, tanto como de la historia o la vida? xd

Espero que no me ignoren, pls 💕

*****

De un momento a otro ya estaba siendo prisionero de los besos y brazos de Gerard. 

Estaba tan desesperado por quitarme la ropa, tan ansioso, como si no nos hubiésemos visto en meses, incluso años. Los pensamientos se me fueron nublando a medida que pasaban los minutos, sabía que su familia se encontraba abajo y no quería quedar mal, pero el deseo de hacerlo mío era más fuerte. Aún así traté de contenerme un poco.

—Gee —susurré antes de caer en la cama.

Gerard se subió encima de mí y comenzó a devorar la otra parte de mi cuello, casi como un vampiro, ignorando que hacía menos de dos horas me habían realizado un tatuaje y claramente me habían dado algunas indicaciones de cuidado. Yo me estremecía con su tacto, movía sus caderas de adelante hacia atrás frotando nuestras intimidades.

Jadeos salían de mi boca involuntariamente.

—¿T-te gusta que tome el control?

—Gerard, n-nos pueden escuchar —lloriqueé.

—Shhh —puso su índice en mi boca.

Arrancó la primera prenda de mi cuerpo, después la arrojó detrás de él, puso sus manos en mi pecho acariciando mi piel y bajó dejando un camino de besos húmedos hasta llegar por debajo de mi ombligo. Todo el lugar se sentía caliente, poco me causaba cosquillas sus largos y finos dedos, pero más que nada, me hacía sentir en las nubes con un simple roce. Su lengua se movía por mi abdomen, marcando territorio con sus dientes y dejando manchas que después se harían de color morado.

—Este cinturón no sirve, hay que dejarlo fuera de aquí.

Lo desabrochó junto con mis pantalones y los bajó por completo, se relamió los labios, empezó a besar mi miembro por encima de la tela del bóxer conmigo soltando otro gemido. Mi amigo estaba despertando, Gerard seguía mojando mi ropa interior y cuando llevé una mano para sujetar su cabello lo sacó de ahí. Tan pronto como lo hizo se lo llevó a la boca, la rapidez incrementó a medida que me masturbaba e inconscientemente estaba moviendo mi cuerpo para buscar mayor placer.

Mordía mis labios para no gritar, y cuando no pude resistir más tiempo me corrí fuertemente en su boca.

Abrí los ojos agitado, él se había tragado todo el líquido blanco y aún seguía limpiando lo que le escurría por la barbilla. Me acomodé sobre mis codos y vi cómo se ponía de pie para desnudarse ante mi mirada, se hizo el cabello hacia atrás y volvió a acariciarme.

Tomando iniciativa le jalé hacia mi y nos envolví en un profundo beso, puse mis manos en sus caderas, de pronto lo sentí sentarse enterrando su trasero por completo y sin preparación, soltando un gemido bastante alto. Abrí la boca sintiendo sus paredes aprisionarme y segundos después de haberse acomodado comenzó a dar brinquitos sobre mi.

—A-ah, ahh Frankie.

—¿Te gusta? —pregunté tomándolo de las caderas.

—¡M-más!

Sus labios chocaban con los míos formando besos torpes, una de mis manos paró en su longitud queriendo ayudarle a llegar al clímax y sin que lo planeáramos ahogamos un grito al mismo tiempo en la boca del otro. Gerard arqueó la espalda, yo me aferré más a su cintura y dejé caer mi cabeza en el hueco que se formaba entre sus clavículas y hombro.

Mi respiración era pesada, él trataba de tranquilizar la suya pero aún seguía soltando pequeños suspiros.

Te amo, Gerard...

Frankie  |Frerard|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora