Cuando llegamos al ascensor, Donnagon me abrazó muy fuerte.
Tenía sentido el hacerlo, la calidez podía hacerme volver a una temperatura normal y el riesgo de la hipotermia bajaría considerablemente.
Siempre había tenido aprecio al chófer de Lex, él era más que eso, era su confidente en todos los sentidos, desde los negocios como en asuntos con mujeres y cuando nacieron sus hijos gemelos, simbólicamente yo también me convertí en la madrina de los niños y no por nada también debía mostrar respeto al empleado de más confianza de mi hermano, a pesar de estar regañándome por la increíble idea de saltar al agua en mi estado de embriaguez.
- Fue muy tonto de su parte bajar a la piscina olímpica a altas horas de la madrugada y sin supervisión.
- Si, si lo sé.
- ¿Y por qué hacerlo? Sabiendo en la condición en que anda pudo haber sido una tragedia.
- Ay vamos, no exagere Bill.
Hacía calor y solo quería divertirme un poco.
- ¿Calor en la noche más fría de la temporada invernal? - me preguntó incrédulo y a decir verdad, el acceso a la piscina y a los jardines del hotel lo habían limitado por la emergencia climática esa noche.
Solo una buena cantidad de calor corporal era necesaria para pasar una noche tan fría como esa, y el calor de los tragos hacía su trabajo en el sistema ya que era más frío el aire y se podía soportar bien.
- Bill, sabes bien que dejé la escuela y toda una buena cantidad de tiempo libre de obligaciones para ser Dama de Sociedad y no me gusta.
Quiero ser libre aunque sea unos cinco minutos y no pude ni siquiera en el primer intento.
- Pudo ser peor, pudo enfermarse gravemente.
- No me refería al agua Bill. Hace meses en Yale estaba bien, tenia amigos a los que no les importaba mi condición, sólo que fuera feliz y mirame ahora a nadie le importó si me ahogaba.
Y ahora por culpa de la resaca estaba llorando en los brazos del chófer.
Cuando llegamos al vestíbulo del piso en que se realizaba la fiesta privada de mi hermano, los guardaespaldas lo buscaron en todas las habitaciones sin avisar abrieron todas las puertas y cuando lo encontraron, tenía los pantalones abajo.
- ¿Se puede saber el por qué nuevamente me interrumpen? - todos sus asistentes quedaron perplejos, al parecer alguien más había ido a molestar a mi hermano en plena faena carnal.
- No es por cualquier cosa que lo buscamos señor. Su hermana tuvo un desliz en la fiesta.
- ¡Pero qué diablos te pasó Lena! - exclamó al ver mi silueta mojada y maquillaje corrido. Además temblaba de frío.
Entonces Lex corrió a su habitación y me alcanzó unas toallas y rápidamente me llevó a uno de los dormitorios.
Ahí me quité el vestido dentro del baño y quedé con una bata del hotel para estar más cómoda.
Estando en el baño con mi hermano, pudo hablar con calma.
- ¿Se puede saber qué haces a éstas horas y totalmente mojada?
- Antes que nada, fue Dora Gailinds la que sugirió ir a la piscina cubierta a refrescarnos.
Nada de lo que digan mis estúpidos amigos es verdad, que yo provoqué meternos al agua.
- Y bien sabías que es arriesgado ir al agua en una noche tan fría como esta.
- Ya sé, ya sé. Tu chófer haciéndola de papá ya me dio el regaño.
Como sea, le pedí venir hasta tu piso, se que me dijiste que no viniera para acá pero no tuve otra opción.
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La Heredera Y La Cantante LIBRO 1
FanfictionLa Heredera y La Cantante SUPERCORP LIBRO 1 Relata las fascinantes historias de 2 verdaderas leyendas de Hollywood. Lena Luthor es una bella joven multimillonaria que fue criada toda su vida para ser parte de la realeza europea, pero tiene el deseo...
