—¡Gabriel! —gritó Marco horrorizado.
Todos esperaban el momento en que el cuerpo de Gabriel se desplomara sobre el suelo, quizás carente de vida o gravemente herido. El tiempo pareció detenerse, especialmente porque aquello que todos esperaban no ocurría.
Por su parte, el joven Costa terminó por abrir lentamente los ojos, los cuales había cerrado al atravesarse enfrente de Marco para evitar que el miedo que le pudiera producir la visión del ataque le impidiera realizar lo que tenía planeado.
Cuando fue obvio que Gabriel no se desplomaría hacia el suelo, todo mundo pareció confundirse en grado extremo. ¿Por qué el chico seguía parado frente a Marco como si nada hubiera pasado? ¿Acaso el ataque de Sebastián había fallado? Pero sí todos habían visto su aura concentrada dirigida hacia el chico directamente.
—Muévete de ahí —le ordenó el Carnero de aura roja cuando al fin logró sobreponerse.
El aludido miró al otro joven atentamente con una expresión casi desafiante en el rostro.
—Oblígame —lo retó.
—No quiero hacerlo, así que no me obligues —le contestó Red al mismo tiempo que volvía a cargar su energía áurica en su mano.
Aquella amenaza, especialmente dicha con el tono de voz que usó el Carnero, hubiera bastado para intimidar al común de la gente. Sin embargo, Gabriel se plantó si se podía con más fuerza frente a su amigo.
—Me temo que si quieres acabar con Marco tendrás que matarme primero a mí —afirmó tajantemente el joven preparatoriano.
—Gabriel —susurró Marco. Él no había logrado sobreponerse a la sorpresa. ¿Cómo demonios su amigo había logrado escapar del ataque que había arrojado Sebastián?
—Como quieras —le respondió finalmente Sebastián haciendo su brazo hacia atrás.
—NO, SEBASTIÁN —le gritó Vanya desde su prisión.
No obstante, el muchacho no la escuchó. Arrojó un rayo de energía áurica directamente contra Gabriel, exactamente igual al que había usado anteriormente para contraatacar a Daniela. Todo mundo observó como el rayo se dirigía directamente contra Gabriel y lo vio colisionar con su cuerpo. Sin embargo, fue como si solo hubieran proyectado una luz sobre el cuerpo del chico.
—¡No puede ser! —se escuchó la voz de varias personas en la estancia.
Todo mundo se sorprendió, pero ninguno tanto como Marco, quien en aquella ocasión en que ya estaba preparado pudo sentir claramente la sensación que le producía Gabriel cada vez que alguien intentaba usar alguna clase de don sobre él. No obstante, aquello no tenía ningún sentido, ya que nadie estaba usando un don sobre el joven Costa.
Red soltó un grito de rabia y atacó tres veces seguidas a Gabriel con sus rayos áuricos. Obtuvo el mismo resultado, si acaso con la diferencia de que Gabriel comenzó a sonreír ante algo que acababa de descubrir.
Marco no tardó mucho tiempo en llegar a la misma conclusión que su amigo. Lo que de verdad le dio la pista fueron las palabras que Octavio había dicho hacía unos meses, cuando habían descubierto la irregularidad de Gabriel respecto a los dones.
"Debe tener una especie de escudo que lo protege de nuestros poderes" había dicho en aquella ocasión el hombre Alejandrino.
El joven Martínez había desechado aquella teoría con una respuesta muy simple: su don sí actuaba sobre Gabriel, aunque no de la manera corriente. Sin embargo, Marco había dado aquella respuesta basándose en la suposición de un escudo que estuviera activo todo el tiempo. Pero ¿qué pasaría si el hipotético escudo de Gabriel no se encontrara activo todo el tiempo, sino que solo se activara cada vez que la magia lo tocaba? El don de Marco actuaba de forma similar, solo funcionaba cuando alguien utilizaba su don. ¿Y si su don era capaz de sentir el escudo de su amigo cuando este reaccionaba ante la magia de otras personas, pero ese mismo escudo cubría a Gabriel cuando sentía el don de Marco actuando sobre él? Obviamente el don del joven maestro Alejandrino no tendría ya donde actuar y, por lo tanto, ya no buscaría sobre el chico Costa. Sin embargo, el mismo escudo ya no tendría que cuidarse del don del primero, por lo que el segundo volvería a ser visible para su don. ¿Provocaría eso una reacción intermitente que explicara la extraña sensación que Gabriel producía en el don de Marco?
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Libro Rojo
FantasyPrimera parte de la serie Energía Áurica. Cinco chicos estudian la preparatoria sin sospechar que están a punto de enfrentarse a algo más grande y peligroso que los exámenes. Cuando Lorena, Gabriel, Vanya, José Luis y Adriana conocen a Marco, sus vi...
