ORDEN 24: Géminis Infernal.

19 4 2
                                        

Aris solía ser bastante amorosa y maternal, sin embargo a mantenido siempre cierta distancia con Frank. ¿Por qué? Esta fue una pregunta que siempre se habían hecho las personas de la instalación. A principio ella veía con tristeza el hecho de que estaba enamorado de Aris-B y no de ella, pero aun así existía una razón más oculta de esto. En su piel podía sentir como su rostro era familiar y le causaba inconformidad. Sus facciones no coinciden mucho con Vash, sin embargo siempre le hallo un parecido a esas imágenes que le atormentaban por las noches.

—¿Me llamaba Alexandra..? —Decía Aris mientras descansaba y tomaba aceite de una lata.

—¿Quién es Alexandra? —Pregunto Aqua que se iba acercando con una bolsa de frituras.

—No lo sé... Natsumi dijo ese nombre y desde entonces me he sentido.... completa... no sé cómo explicarlo.

En aquel momento en que escucho ese nombre algunas piezas en su mente se iban acomodando. ¿Y si aquel hombre que aparecía en sus pesadillas siempre fue Frank? No se quería adelantar, ya que a final de cuentas el ha sido quien más determinación y amor le ha demostrado. No la busca por su cuerpo como otras personas, simplemente ama todo de ella.

.

.

.

.

3 años atrás.

—¿Por qué no te rindes? —Le preguntaba Aris por la noche, los dos estaban sentados, estaban disfrutando de las estrellas, y eso le causaba bastante intriga. Ya lo había rechazado varias veces pero siempre volvía.

—Por que me gusta todo de ti. —Le decía con una sonrisa que podía interpretarse como arrogante, sin embargo era bastante sincera.

—¿Con todo te refieres a mi cuerpo, no es así?

Ella se desanimo como siempre, estaba consciente de que los hombres solo veían eso de ella, cosa que la hacia sentir poca mujer ya que si aceptaba estar con algún hombre y llegara a perder su figura la dejarían de inmediato. No sabia a veces diferenciar si era amor de verdad o solamente lujuria de aquellos que la veían.

—Cuando te veo caminar a lo lejos me haces suspirar... por que se que siempre tendremos una plática que difícilmente terminaría. Lo único que nos hace detenernos es por que amanece o porque Satu nos regaña. Veo lo maternal que eres con Denis y conmigo, siendo una persona que se preocupa por el bienestar de los que te rodean, sueles incluso esforzarte por ver una sonrisa de las personas que amas.

Aris se quedo bastante nerviosa, no sabía que decir. Las palabras de su compañero le hacían sentir valorada y como una mujer de verdad, no como un objeto.

—Sin embargo, con el paso del tiempo cada vez que veo tu sonrisa mi corazón siempre palpita. La forma de tus labios que son bastante atractivos y sin decir su color natural. Ver esa felicidad que expresas en un gesto es tan hermoso...

Frank se dio cuenta que se dio rienda suelta con sus palabras por lo que se sonrojo. No tenía la intención totalmente de decirle esas palabras, sin embargo su lengua se soltó al estar con ella.

—Perdón si parecen palabras sacadas de un poema o algo cursi... es solo que eres mi más grande fuente de inspiración. —El le sonrió y vio como ella se sonrojo completamente, sin embargo se acercó bastante a él.

Nunca había dado un beso sincero, uno con el que su corazón este completamente de acuerdo. Quería que ese momento fue su primera vez que besaba a alguien correcto. Y acerco su cara a la de él, Frank no dudo pero se veía bastante nervioso por que no sabia si esto en realidad estaba ocurriendo. Sin embargo algo en el rostro de el la hizo detenerse. Era como si viera la cara de un demonio, de un monstruo hambriento por sus víctimas. El miedo la recorrió y se levantó y se echó a correr, tenía un inexplicable pavor. Esa fue una de las ultimas veces que los dos hablaron a solas.

Safe and burn.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora