ORDEN 42: Castigados.

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Cuando alguien del bando de Terra terminaba alguna misión encubierta, era generalmente transportado a través de un ferri de lujo que se acercaba a una costa y transportaba a todos los incineradores posibles. Todo esto se debe gracias a una posible traición de parte de los humanos, algo que no muchos pensaban posible. En aquel ultimo viaje que pasaba por la noche y que fue solicitado desde un dispositivo de comunicación, uno que se parecía mucho a un celular convencional pero con la diferencia que se conectaba directo a la base Terra. En aquel pequeño barco se encontraban Demi y Johei descansando sobre unos sillones recubiertos para evitar incendios. Había personas Giosa y humanas que los atendían todas sus necesidades.

—Ese maldito pelirrojo me destruyo el cuerno! —Dijo muy molesto Johei que veía alguna forma de repararlo, pero solo tendría que esperar. No existía ninguna otra forma para hacer crecer algo oseo en un incinerador.

—¿Viste el cambio de apariencia? ¿Crees que usaron la flama de Kohle para hacerlo evolucionar? —Pregunto Demi que disfrutaba una bebida de aceite crudo sacado directo de semillas.

—Ni idea... ¿Aun no logra Terra sacar las flamas de ese cuerpo vacío verdad?

Demi asintió con la cabeza. Los investigadores de Terra han hecho todo lo posible para lograr recrear la flama con aquel cuerpo inerte, pero ya han sido más de 4 veces que aquel cadáver incendia las instalaciones de maneras misteriosas, muchos esperaban ver aquel brillo dorado que pertenecía al poder de ese muerto, pero eran fallos eléctricos o algunos se debían por fallos de cálculos. Aquel cuerpo ya estaba más dañado de lo que se podía creer, incluso poseía grandes señas de deterioro por los químicos. Terra aun creía que era un gran peligro para el que los rescatistas tuvieran la flama de Kohle de alguna manera que ni el se explica.

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Un camión rescatista pasaba a través de las avenidas a toda velocidad, algunas autoridades les perseguía pisando los talones pero gracias al potente motor de esos grandes vehículos lograban escaparse por momentos hasta que lograron ocultarse en otra ciudad, se posicionaron en una extensión de dicha ciudad aledaña que era habitada por granjeros y no conocían mucho de las noticias, no sabían siquiera de que departamento eran los símbolos en dicho automóvil.

—¿Entonces... absorbiste la flama? —Pregunto Franklin que se acomodaba bien en su asiento, poseía todo el cuerpo lleno de golpes que Demi le había ocasionado por todos esos largos y poderosos brazos.

—No... solamente absorbí una pequeña parte de su poder, el calor en sí. —Los rasgos de el modo salvaje de Fly comenzaron a desvanecerse, era tardío. No todos se percataron pero tenia una especie de efecto secundario, ya que su cuerpo comenzó a sentirse débil, los ojos le pesaban y sentía una gran pereza.

—Tenias demasiado poder... ¡Pudiste matarlos! —Dijo Julieta emocionada ya que vio todas la habilidades que poseía él.

—Si pude matarlos pero...

—Pero de esa forma, en cualquier momento Fly podría llevar a quien sea a la guarida de Terra. —Interrumpió Akari que iba despertando aun con un fuerte dolor de espalda.

Aunque a veces ella no lo mencionaba, el cuerpo que se le había cambiado poseía una serie de huesos aun rotos que no se habían sanado y otras heridas que eran secuelas de su anterior dueña. Eso causaba el fatídico resultado de ser débil contra golpes físicos, además de que cada vez que se encuentra cerca de algo frio sus huesos duelen demasiado. Bajo de su pecho izquierdo se encuentra una serie de heridas que eran el posible resultado de haber sido apuñalada en algún pasado.

Safe and burn.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora