ORDEN 64: Sangre del pasado.

6 0 0
                                        

Tras correr lo suficiente Hana se dio cuenta que lo que los estaba siguiendo se quedó atrás y ellos lograron escapar, pero estaban seguros de que ahora estaban muy entrados en la senda carmesí.

—¿Cómo salimos de aquí Hana? —Pregunto Kain tocando sus heridas, veía como estas sanaban muy lento, pero sentía el poder de la flama dorada ayudando un poco.

A pesar de haber absorbido la flama, aun desconocía su capacidad, había mucho poder en su interior, pero solo faltaba un gatillo para expulsarlo.

—Bueno... es una senda... un camino. Lamentablemente siempre se expande de diferente forma, a veces tiene otros caminos, pero tiene una entrada y una salida.

¿Por qué rayos se llama senda entonces? Se preguntaba Kain que seguía caminando, cargando a Hana.

—Es muy difícil salir de aquí, incluso los mapas suelen fallar.

—No importa el tiempo que me tarde, saldremos de aquí.

Tras caminar ellos comenzaban a platicar debido a que Hana se sentía avergonzada por estar en su espalda, aunque visualizaba el cabello blanco de Kain y como desprendía mucho calor.

—¿Y que te gusta comer? —Preguntaba Kain.

—Me gusta mucho el pescado, sobre todo los mariscos. ¡Pero me encantan los filetes empanizados! ¿Y tú?

—Yo solo como carbón, es lo único que tiene sabor o otras cosas que hagan combustión también me sirven.

—Oh, se me olvidaba que eres un incinerador.

—A mí también se me suele olvidar.

A lo lejos de un largo pasillo lleno de árboles rojos, se podía escuchar algunos disparos, él se preparó pero decidió volverse invisible y también a Hana.

—¿Puedes volverte invisible?

—Si, es uno de mis poderes principales, junto a volver invisibles a otros.

Ellos caminaban despacio y vieron un espacio abierto de pasto rojo, al igual que el resto del camino pero estaban varios soldados con ametralladoras pesadas que cuidaban la otra salida. Detrás de ellos había unas enormes escaleras de piedra.

—¡La salida! —Susurro Hana.

Kain intento moverse, pero antes de eso vio como de las escaleras iba bajando un Animalis de raza tortuga, bastante musculoso y robusto. Era de un color verde oscuro con una especie de armadura que encajaba con su armadura y una enorme lanza.

—¡Hey ustedes! ¿Qué está pasando?

Su imponente voz hizo que los cuatro soldados que estaban ahí se voltearan a verlo.

—Un fantasma se acercó, pero ya lo eliminamos, no se preocupe.

—Bien, no podemos permitir que alguno se salga y cause algún estrago.

—¿A que horas van a ejecutar a los rescatistas que llegaron de otro país? No quiero perdérmelo.

—Como en dos horas, quieren dar un ejemplo público. Pero no se preocupen, todo será grabado para que ustedes sigan aquí.

Hana comenzó a temblar su cola toco el suelo y al igual que las pisadas de Kain hundían el pasto.

—¿El fantasma por cual camino llego?

Safe and burn.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora