ORDEN 44: Aquel que amá a muchas.

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Al sur del país de más bajos recursos, cuya capital es la más deplorable se encuentra la isla de Cantos. En aquel gran lugar que tiene muy pocas atracciones turísticas, todo debido a sus habitantes cerrados de mente y bastante conservadores en sus tradiciones que no traen más que problemas para las demás personas que se acercan a ella. Hubo una ocasión donde prohibían que existiera un romance directo de cualquier raza con los Giosa, debido a que ellos creían que dicha raza no es compatible con los humanos, cosa que fue desmentida mucho tiempo después. Por alguna razón las especies con cierto grado de inteligencia resultar ser compatibles, tienen rasgos parecidos. Por mucho tiempo los humanos pensaron que la marcha bípeda, los pulgares y el habla son símbolos propios de su especie y se imaginaban a los alienígenas o dioses a su semejanza, cuando en realidad eran un símbolo de una evolución notable, cualquier especie puede llegar a este punto de evolución... se dice que los Giosa surgieron de la evolución de un animal parecido a un hámster, el humano de los gorila, los daemonium posen un origen sagrado y los Animalis son una variación humana al igual que los ciclopes, vampiros y bio-humanos... ¿De que especie surgieron los incineradora o todo este tiempo fueron humanos que siguieron evolucionando?

En aquella isla se encontraba una base de rescatistas de fuego, la cual era la única que la usaba. No existía equipo de terremoto o de inundaciones debido a que era una tierra con poco movimiento sísmico y ellos juraban que era imposible un tsunami en aquel lugar.

El capitán Erik Colosio era quien tenia al mando toda la base de operaciones... todos amaban estar cerca del... a excepción si eras hombre. Se dice que la primera vez que surgió un problema fue cuando un Animalis de especie ratón se quejó por el trato que le daba su capitán, dos días después fue baleado frente del parque principal. Ningún habitante de la isla dijo algo, pensaban que era lo correcto... ¿En que aspecto? Todas las miradas vieron hacia la misma dirección y el unísono de los aplausos se aglomeraba en una fiesta en la plaza principal de aquel lugar retrograda. Erik había sido promovido a supervisor de área de la religión católica que ahí se promulgaba, a pesar de que dicha creencia está prácticamente eliminada de la historia, en ese planeta, en aquella isla se practicaba de forma autoritaria y como una verdad absoluta. La gente lo veía como alguien de una fe infinita y que todo lo que el hacia era lo correcto, por lo tanto si el asesino a ese muchacho, algo hizo. La familia de aquel chico fue a reclamar pero, tampoco se supo mucho, el gobierno los encubría mucho.

—Escucha muy bien, esta isla esta a nuestro poder... ¿No quieres hombres en tu base no es así? Por mi no hay problema... pero hay cierto grupo de... bestias... que desean establecer una pequeña base para sacar minerales del suelo. —Le decía la alcaldesa de aquel lugar, intentando ver si tenia alguna especie de poder frente a aquel hombre, pero se sentía intimidada por aquella mirada peligrosa que hacía temblar a las mujeres.

Erik, quien era un hombre alto, guapo con la piel blanca, una barba que cuidaba todos los días para que no creciera mucho y unos ojos azules que enamoraba a las mujeres, no deseaba para nada a los hombres, los veía como competencia.

Aquel grupo de bestias eran incineradores que bajo el mando de Terra recogían minerales y otras cosas que no se encontraban en otros lugares, a pesar de que se veían como enemigos, algunos gobiernos aceptaban sobornos. Lo que un humano tarda en hacerse de comer es equivalente para un incinerador crear diamante u oro dando un paseo por alguna montaña.

—Mi... mi nombre es Jenny... —Decía una rescatista recién llegada a la base, se sentía nerviosa porque era el primer día en aquel lugar, sin embargo, las demás mujeres del escuadro la trataron con bastante cariño. Lo que duro la tarde fue suficiente para que ella aprendiera donde estaba cada cosa en el lugar incluso su uniforme amarillo estaba listo para usarse aquel día.

Safe and burn.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora