ORDEN 54: El muro del orgullo.

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Un papel era entregado a Aris, en el contenía la dirección de su contadora de parte de Asid, no aseguraba que estuvieran en casa debido a que ella había pedido vacaciones. No era seguro que hubiera algo en casa, pero intentarlo es necesario.

—¿Aun tienen suficientes sueros? —Pregunto preocupada ya que conocía cual era el daño que podía ocasionar el agua en un rescatista.

—Si... no queda muy lejos de aquí, por lo que llegaremos rápido. Sobre todo por como conduce Frank.

Una pequeña risilla provino de Asid, las dos se vieron para posteriormente darse un fuerte abrazo.

—Pensé que estaba sola en esta lucha... —Dijo Aris, refiriéndose a la oscuridad de su pasado.

—No estas sola... lo tienes a él...

A penas dio un giro para alejarse.

—Por cierto, te conseguiste todo un bombón... no creas que no note como te muerdes los labios viendo su pecho.

—¡Déjame! —dijo apenada para luego acercarse a Frank.

Los dos se sentaron y ella no dudo en aferrarse a su estómago, la lluvia ya había cesado un poco, por lo que era mucho mejor para salir.

El destino funciona de diferentes manera, y ahora era una de esas decisiones extrañas. Habían pasado más de 10 años desde la ultima vez que vio a su familia. Tenia miedo, puesto que a su padre no quiso hacerse cargo de él después de haber asesinado a aquel maestro que abuso de él.

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—Creo que está es la casa... ¿Estas listo? —Pregunto Aris.

—Supongo que sí....

Se detuvieron en las afueras de una gran casa de tres pisos construido hasta el frente. Las luces estaban apagadas, sin embargo parecía que las de los alrededores también. No dudaron en bajarse de su moto para ir a tocar, aunque quien lo hizo fue Aris mientras Frank estaba algo asustado, parado detrás de la pared, cerca de la ventana donde podría escuchar si alguien fuera atender.

—¡Hola! —Grito Aris para ver si alguien respondía.

—Creo que no están...

Lleno de nervios y más asustado que nunca prefirió irse a sentar a la moto para mostrar iniciativa, pero Aris no le siguió.

—Vamos, podemos entrar.

—¿De que hablas? —Pregunto Frank.

Aris camino por el callejón que dividía con la casa de alado y llegando más o menos a la mitad subió por la pared, brinco por el patio trasero. Algo impaciente fue a seguirle, no quería que fuera a hacer algo que ocasionara que alguien sospechara que están entrando sin permiso.

—No creo que sea la mejor idea...

—Es una forma fácil de comprobar si realmente es tu familia. —Dijo ella sonriendo, quien saco de su bolsillo una herramienta de rescatista con la cual siempre cargaba, una llave maestra para casas hogares. Rápidamente la puerta abrió con la cual los dos entraron a la casa, tras asegurarse de estar secos para no mojar nada.

—Linda casa, ¿No crees? —Dijo Aris sonriendo.

La casa poseía varios artículos de porcelana, había muchas fotos de los hermanos de Frank, los cuales inmediatamente causo una sonrisa en Aris, veía un gran parecido pero en cabello negro y castaño. Su padre tenia un curioso parecido a él, sin embargo se veía más robusto, por lo que daba la imagen de tener más edad de los que aparentaba.

Safe and burn.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora