ORDEN 55: LA DIVISIÓN

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En aquel edificio que fue contactado gracias a aquellos traidores de Terra, se decidió que sería la nueva base de operación del equipo SAB y Explosivo. Dichos equipos se encontraban buscando una nueva forma de moverse. Tenían claro sus objetivos, querían derrotar al más grande enemigo de la sociedad que se sitúa en la isla de los incineradores.

Ningún país ha querido ir a hacer un asalto o bombardear, no les convenía. La tecnología genética nunca fue un logro real, todo fue gracias a los incineradores, ellos tomaron el verdadero control del mundo. ¿Cuántos estaban de lado de este enemigo? ¿Quiénes estaban del bando de la humanidad? Dicho termino fue cambiando con el tiempo, no se refería solamente a los humanos, también todo aquel que formara parte de esta sociedad. Animalis, Giosa, Daemonium y los pocos Ciclopes tenían su mente en claro a donde iban o a donde estaban apuntando; sobrevivir.

En dicha base de operaciones se encontraba Asid en medio de la mesa discutiendo con los lideres de los equipos sobre los nuevos movimientos.

—Si queremos estabilizar de gran medida a Terra, debemos de tener más aliados. Cada uno de los incineradores tiene un valor de 100 o 200 hombres gracias a sus poderes e inexistente debilidad más allá del agua y el metal frio. —Mencionaba Frank que señalaba algunas regiones del mapa. Quería referirse de encontrar aliados. Ellos se encontraban en el País Giantant, más conocido por ser el país de Voltaire. Un país vecino del gran país donde vivía Aris, Naranjo.

—Tenemos... que... hacer... uso... de... reclutar... equipos... nuestra... fuerza... no es suficiente.... —Explicaba Glatt, quien confiaba en su equipo, pero no tanto en los números de los enemigos.

En una prueba que ocurrió hace poco se enfrentaron Frank y Glatt, para ver a que se iban a enfrentar con dichos clones mejorados, aquellos que poseían un ADN más exacto de él y de Mami. Quedo sorprendido ya que estaban completamente igualados en termino de velocidad, pero lo que le preocupaba era aun más el hecho de que juntaba a la hermana de Kari. Eso significaba una enorme desventaja para todo aquel que intentara llevar a cabo esa pelea.

—Hay un grupo que nunca ha sido tocado, incluso tienen un gran poder dentro de su gobierno y cuando se dicto la orden de encarcelarlos, lo cual no fue la mejor idea ya que la mayoría o escapo o murió dentro de las cárceles a mano de los ejecutores, no fueron encerrados. Me refiero al gran ejercito de rescate de Yaganami. —Explicaba Asid, quien sabia de su existencia plena.

—Son muy... buenos, resistentes al frio.... serian de gran... ayuda....

—Necesitamos enviar a un grupo que haga negociaciones con ellos. Un ejército extra siempre será bienvenido.

—Mi... equipo... y yo.... podemos.... ir...

Glatt se ofreció y se acepto la idea, por lo que partirían a ese gran país para hacer negociaciones, saber de que lado iban a estar en esta increíble guerra. Partirían mañana exactamente. Manant había dejado una gran cantidad de cosas para los equipos, cosas que usarían para cada una de sus peligrosas misiones.

—Las elecciones las tengo en un 14% de aceptación mientras que los demás no son mucho mayor, si deseamos que yo tenga dicho poder, ocupamos ganarnos la confianza de las personas. Han ocurridos varios incendios. Al parecer algunos incineradores han estado atacando casas al azar. Nadie los puede detener, porque no hay nadie con dicho poder.

—Es algo que se venia venir ¿No? —Dijo María introduciéndose a la conversación. —Los bomberos no tienen armas capaces de matarlos, es más. No tienen armas. Yo fui parte de ese cuerpo, lo único o más cercano es aquel prototipo de un pequeño contenedor de metal y mangueras. Pero solamente es de uso de algún incendio.

Safe and burn.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora