13 -Numero diabólico-

2.5K 161 8
                                        

-Capítulo 13-

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

-Capítulo 13-

Con Trini nos estábamos arreglando para ir a la fiesta, ella no está invitada, pero bueno, dudo que Karla diga algo con tal de tener a los dioses en su fiesta.

—Estamos re perras— le dije y me puse a hacer twerk, era muy normal de mi. Ella rodó los ojos.

Trinidad tiene puesta una mini falda negra de charol artificial pegada a su cuerpo y una remera, también negra con algunos brillitos, está hermosa.
Yo por mi parte, opté por ponerme una minifalda roja -también de charol artificial- y un top negro de encaje que sin duda marcaba mis curvas.

Estábamos muy bien ambas.

—Vamos a ir con Hades y Zeus no?— Dijo Trini algo nerviosa, estaba rara desde que le dije que iriamos con Hades.

—Si, pero tranquila, no vamos a estar con ellos, yo no quiero. Vayamos a divertirnos, no te voy a ver por un tiempo y es una buena forma de despedirnos—le respondí tratando de tranquilizarla, eso que yo soy la que se está por volver loca, bueno, más loca...

—Es verdad, ¿ya tienes donde quedarte?— me miró algo preocupada y su ceño estaba levemente fruncido, entonces asentí, pero estaba mintiendo, no había conseguido un lugar, pero tenía hasta mañana por la noche.

Ambas nos pusimos alertas por que escuchamos el claxon de un auto sonar, probablemente eran los chicos.

Nos despedimos de Rosalía y salimos para encontrarnos con Range Rover negra descapotable, sin duda una de mis camionetas preferidas, pero tengo otros gustos.

Hades y Zeus estaban fuera de esta fumando un cigarrillo y ya que nos tomaría un tiempo yo también prendí uno, Trini no fuma ni toma mucho así que comenzamos a hablar hasta que todos terminamos.

—Puta madre— dije cuando entré a la camioneta, los asientos son rojos y en el techo tiene un montón de luces pequeñitas, simulando ser estrellas.

—Es hermosa— Comentó Trini tan embobada como yo. Hades y Zeus se rieron por nuestro asombro.

⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆

Bajamos de la camioneta luego de estacionar frente a la gran mansion de Karla, y vaya mansión...

Como siempre en la entrada había gente, algunos borrachos, otros fumando y algunos que bailaban al compás de la musica que se escuchaba desde dentro.
Comenzamos a entrar y a unos pasos de la entrada nos encontramos a Karla muy sonriente, que al ver que no solo traía conmigo a los chicos, la borró de inmediato y comenzó a acercarse.

—La invitación no decía que podías traer a cualquiera— Dijo cerca de mi y Trini me apretó la mano.

—Oh disculpa, si quieres nos vamos, chicos...— hice ademán a salir junto a los dioses que me miraban confundidos así que le metí un codazo a Hades.

Mafia InfernalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora