—Buenos días —saludó Stella a Pepper mientras bajaba las escaleras con pasos suaves y se dirigía a la cocina, todavía acomodándose un mechón de cabello tras la oreja.
—Hola, cariño —respondió Pepper, rodeada de papeles desordenados sobre la mesa, sosteniendo una taza de café caliente entre las manos. Tenía el ceño levemente fruncido por el cansancio.
—¿Pudiste descansar? —preguntó Stella mientras abría la cafetera y se inclinaba ligeramente para ponerla en marcha, quedando de espaldas a la mujer.
—No mucho... el viaje de mañana me tiene un poco ansiosa —contestó Pepper, soltando un suspiro y dejando los papeles a un lado.
—Tú tranquila, todo saldrá bien —comentó Stella con voz cálida. El aroma del café recién hecho empezó a llenar la cocina—. Hablé con Peter...
—¿Quill o Parker? —preguntó Pepper, levantando una ceja al no saber a cuál de los dos se refería.
—Parker. A Quill no lo llamo Peter, solo Quill —explicó Stella con naturalidad.
—Bien, ¿y qué hablaste con Peter?
—Vendrá a pasar mañana con nosotras... tal vez se quede en la noche —respondió ella despreocupadamente mientras servía su café en la taza. Pero cuando se giró para darle un sorbo, se quedó congelada al notar la mirada pícara de Pepper clavada en ella—. ¿Qué? —preguntó confundida antes de finalmente probar su café.
—¿Te gusta el chico? —preguntó Pepper con una sonrisa enorme, apoyándose en la mesa con los brazos cruzados.
Stella casi escupe el café ante la insinuación, tosiendo suavemente.
—¡Claro que no! —dijo rápidamente, agitando la mano como si quisiera espantar la idea—. Es un amigo —aclaró con seriedad.
—Me agrada. Harían bonita pareja —comentó Pepper con picardía. Sabia que el joven arácnido estaba interesado en ella desde que la conoció, solo que ahora, el tiempo y los años le jugaban una mala pasada.
—Soy mucho mayor que él... —explicó Stella, intentando que la conversación muriera allí.
—¿Y Loki? ¿Cuántos cientos de años mayor que tú era cuando te enamoraste de él? —preguntó riendo, esperando ver cómo se escapaba ahora. En sus ojos brillaba pura diversión.
—Eso es diferente —respondió Stella con un gesto indiferente mientras dejaba la taza sobre la mesa. Dio media vuelta para huir de la conversación—. Iré por mis cosas, pasaré el día fuera.
—¿A dónde irás? —preguntó Pepper, inclinándose ligeramente hacia adelante, curiosa.
—A ver a Quill. Haremos un recorrido por la ciudad para mostrarle cómo ha cambiado todo estos años... y pasar tiempo juntos.
Pepper sonrió de manera maternal, orgullosa. Verla salir, crear lazos, recuperar algo de normalidad... era todo lo que deseaba para ella.
—Te esperaremos para la cena. Cuídate —dijo Pepper, levantando una mano en despedida mientras la veía dirigirse hacia la puerta.
—Lo haré. Adiós, Pep —respondió Stella con una sonrisa suave antes de salir de la casa.
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—¡Oye, esto está delicioso! —exclamó Quill con la boca manchada de helado, caminando animado junto a su hermana por las calles de la ciudad, mirando cada edificio como si fuera nuevo.
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PROTEGIDA Parte Tres
FanfictionLa muerte es lo único inevitable y debe aceptarse como tal. La muerte es parte de la vida. Pero hay quienes no lo aceptan. Ganaron la batalla contra el gran Titán, pero perdieron a un héroe. Stella hará lo imposible por cambiar ese destino, viajand...
