Claire odiaba los hospitales, siempre lo había hecho desde que la tuvieron en cuarentena durante casi un mes después de escapar de Raccon City.
El olor a antiséptico y medicamentos, el excesivo color blanco, los doctores y enfermeras que iban de un lado a otro, y más que nada, el hecho de que quizá en ese mismo lugar, a pocos metros de ella, alguien podría estar dando su último respiro.
Los toleraba aún menos que los cementerios, igual que su hermano... Tal vez llegados a este punto el alcoholismo y su odio a los hospitales era lo único en común entre Chris y ella.
-Joder...
Se acomodó con cuidado en su cama, tratando de no pensar en nada.
Daría lo que fuera por tener una botella de vodka entre sus manos, ya que había vuelto a estar en sus cinco sentidos y vagos destellos de lo que sucedió en casa de Sherry llegaban a su mente...
Podía recordar las ventanas quebrandose en mil pedazos, el dolor amortiguado del disparo por su estado de ebriedad, Leon abalanzandose sobre Helena, y Jake sobre Sherry en un tiempo de reacción casi inhumano.
Y antes de eso poco o nada recordaba, solo el rostro dolorido y roto en llanto de Sherry, y la cólera de su hermano y el mercenario...
Ella sabía que volvió a abrir la boca de más, seguramente hizo algo terrible, no sería la primera vez, siempre que bebía se salía de control, ¡pero no podía evitarlo! Por más que intente resistirse su cuerpo siempre se abalanzaba a la pequeña cantina de su casa, y a la primera botella que pueda ponerle las manos encima. Tenía miedo de saber las cosas que le hizo a Sherry como para destrozarla de aquella forma...
Se cubrió los ojos con su brazo, y apretó los dientes para no gemir mientras una lagrima caía por su mejilla.
Una llena de arrepentimiento y odio propio.
-Felicidades Claire, lo hiciste de nuevo...
Se dijo con desprecio, deseando con todas sus fuerzas que todo fuera un mal sueño, uno muy amargo y desgraciado... Ahora seguro que ni Chris ni Jake dejarían que se vuelva a acercar a Sherry...
De pronto alguien llamó a la puerta suavemente, y esta se abrió lentamente, sin hacer ruido.
-Claire, que bueno encontrarte despierta.
Dijo León al entrar en la habitación. Ella sonrió de medio lado, era la primera visita que tenía desde que despertó, y llevaba un ramo de flores de un color exquisito y vivo, en contraposición con el blanco inmaculado del cuarto.
Además tenía puesta una ropa diferente, pero su expresión seguía siendo cansada, incluso más que antes.
-Leon... Hola.
-¿Cómo te sientes?
Claire rio con sorna, y se limpió la lágrima rápidamente.
-Como una mierda.
-Si, sé que se siente que te disparen.
-No estaba hablando de mi estado físico.
Leon la miró fijamente y prefirió no decir nada, solo dejó las flores en la mesita a un lado de la cama, y ella agradeció poder oler algo más que no fuera cloro y medicinas.
-Entiendo...
-¿Sabes si mi hermano ya se fue?
-Creo que estaba buscando a Jill en el primer piso, están a punto de irse, si no es que ya se fueron.
Cuando despertó hace un rato, Chris estaba en su habitación caminando de un lado a otro igual que un animal impaciente, sobra decir que tenía cara de pocos amigos, y le gustaría estar en cualquier otro lugar que no fuera esa habitación. Y por muchas preguntas que intentó hacerle, su hermano sólo se aseguró de que estuviera bien para después irse con el ceño fruncido. Seguía furioso...
Claire miró a su amigo y sintió un vuelco al estómago, no había notado lo delgado que estaba, ni las pronunciadas ojeras en sus ojos, casi parecía un drogadicto.
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Heaven's Night
أدب الهواةUna misión ha salido terriblemente mal, la agente Sherry Birkin sufrió un severo accidente que casi le cuesta la vida.Y el precio que tuvo que pagar por no dejar éste mundo fue demasiado alto... Incapacitada, sola y deprimida no sabe qué debe hacer...
