Tuvo toda la semana para preparar lo que haría en sus clases de teatro, también se aseguró que Wang Yibo llevara una buena alimentación, en sí, le preocupaba. No sabía por qué, cada vez que este se acercaba a preguntarle algo sobre los temas que enseñaba, le miraba de una manera imposible de entender y explicar, esto provocaba que se sonrojara, era un mal hábito de él.
Una alumna le declaró su amor, recibió un par de manzanas en esa semana y no sabía de quién se trataba pero siempre agradecía en voz alta, solo para ganarse una mirada fulminante de Wang Yibo. Entonces se dió cuenta que él no había sido.
Nut se había portado de maravilla, cenaban, desayunaban y cuando se iba, esta le esperaba echada en el sofá. Su hermana mayor tenía un viaje a Corea del Sur, su hermano Jiang Cheng le aseguró que en cuanto terminara con los papeleos del bufete de abogados, iría a visitarlo. Todo estaba yendo de maravilla.
En ese momento se encontraba sentado en uno de los asientos de la sala de teatro, y bien, esta era súper grande y preciosa, a pesar de no haber sido usada en un año. Se mantenía tan limpia y reluciente, ahora solo le quedaba esperar a que los alumnos llegaran. Faltaban cinco minutos para que culmine el receso pero antes de que toque el timbre, sintió una respiración en su oreja.
— No lo vi en el almuerzo — le susurró.
— ¡Wang Yibo! — saltó en el sitio y su corazón empezó a latir en demasía por el susto, carraspeó y se levantó de golpe —. Qué bueno que estés aquí — le entregó el libreto —, léelo, eso preguntaré cuando terminen de llegar todos — sabía que estaba sonrojado pero aún así le sonrió y claramente vio como a este se le enrojecían las orejas y las mejillas. Iba a decir algo más pero el bullicio de los alumnos llegando le interrumpió.
Veinte segundos, contó, y varias alumnas entraron rápidamente, corriendo hacia él. Era el grupo de la semana anterior en la cafetería, le hicieron una reverencia y les respondió igual. Escuchó un bufido por parte de Yibo pero no le dió importancia.
— Léanlo, haré preguntas — les sonrió.
— ¿Cómo es que puede sonreír todo el tiempo? — Yibo se le acercó a lo que él retrocedió.
— Me encanta hacerlo. Soy muy risueño quizá, solo quizá — dijo con sarcasmo.
— Me encanta su sarcasmo, querido profesor — respondió de la misma manera y se fue a sentar en la parte del proscenio con las piernas balanceándose.
— Tienes muchos asientos frente a ti...¡Hey, alumna Qingyang! ¿Puede entregar esto a todos? — ella se le acercó y sonrojada asintió.
— Hey, Mian Mian, Xue Yang no lo neces...— en cuanto GuangYao pronunció aquello, todos comenzaron a reír.
— A todos — recalcó Xiao Zhan.
— Sí, profesor — le hizo una reverencia y a Yibo le sacó la lengua, pero este le guiñó un ojo.
— Deja de desconcentrar a tu novia — dijo sin pensar.
Mentira no era, creyó. Pues los dos siempre se mantenían juntos y a veces ella le tomaba del brazo. Lo entendía, era normal a esa edad tener novios y novias en la preparatoria. Él tampoco era un santo. Al menos en su tiempo de estudiante de preparatoria o en la universidad, tuvo un par de relaciones. Todas pasajeras, claro estaba. Por alguna extraña razón, siempre había rechazado un poco de la cercanía de los demás, en términos románticos. Aunque tuvo un novio que lo hizo sentir algo especial.
Intentaba subir al proscenio, pero no pudo ya que no quería romper sus pantalones si intentaba algún salto, así que solo apoyo los codos e inconscientemente hizo un puchero que no pasó desapercibido por su alumno.
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Destiny - YiZhan
Novela JuvenilWang Yibo es un chico de pocas palabras con unos grandes amigos, estudiante del último curso de preparatoria con 17 años, trabaja en un minimarket por las noches en la ciudad de Luoyang y está bajo el cargo de su hermano mayor Xichen. Por otro lado...
