Casi dos meses y medio desde que había llegado al instituto. Dos meses y medio desde que conoció a Wang Yibo y a sus nuevos colegas. Ya le faltaba poco para tomarles un examen a sus alumnos y ver si aprueban ese trimestre.
Como le encantaba ver sufrir a sus alumnos, y es que se lo tenían merecido ya que casi abril y mayo se la pasaron coqueteando, entregándole regalos, escribiéndole cartas y no prestaban absoluta atención a clases. Los de primer grado principalmente. Yibo se había dado cuenta de esas insinuaciones que le hacían, este por su parte sólo hacía caso omiso, pero el menor quería desaparecerlos a todos. Se lo dijo en cuanto encontró oportunidad de estar a solas.
En ese momento se encontraba en segundo grado, escribiendo en la pizarra y explicando de qué trataba el tema pero, cada vez que giraba a escribir, podía escuchar los cuchicheos de las alumnas y uno que otro alumno.
—...no sé pero se ve bonito.
— Pero lo de adelante...¿hará bien su trabajo? — ese comentario le hizo enrojecerse y provocar ciertas náuseas.
— Yo pienso que sí, además a mí me gusta cómo se ve su trasero.
Cerró los ojos y respiro profundo, sólo eran unas niñas de dieciséis años, no importaba.
— ¿Tendrá novia?.
— Lo dudo, no lo he visto con nadie más que con la doctora Lan Yi. Apuesto a que son novios.
— Pero el maestro Song Lan también anda casi todo el tiempo con él.
—¿Tú crees....que...?
— Por eso tiene el trasero paradito.
— Ya, ya, ya, ya, ya — se giró de golpe —. Señoritas Liu y Mei...tanto que les encanta hablar de mi trasero, por qué no se levantan al frente y explican sobre ello.
Las dos chicas tenían las mejillas rojas y se tapaban con sus libretas el rostro. Inmediatamente toda la clase empezó a reír y a burlarse de sus compañeras.
— ¡Silencio! — se llevó una mano a la cabeza y presionó el entrecejo —. Resuelvan estas preguntas en su libreta. Si hay alguna duda, ya saben, pueden consultarme.
Se fue a su escritorio y empezó a redactar los exámenes de los tres grados. Empezó con el de primero, cambiando una pregunta por otra, corrigiendo y apuntando las respuestas en otra hoja. Se quitó los anteojos cuando un alumno llegó a su lado. Pareciera que mientras escribía, el alumno ya lo había estado resolviendo. Anotó su promedio, le escribió las felicitaciones y le sonrió. El chico le hizo una reverencia y se fue a su sitio. Diez minutos pasaron y sólo faltaban cuatro alumnos por revisarles sus libretas pero el timbre los salvó.
— Estudien porque mañana será el examen — salió y se encontró con Xingchen, quién tenía la mirada perdida pero sonrió en cuanto lo vió.
— ¿Una mala clase? — se preguntaron al unísono.
— No, para nada. Solo estaban hablando sobre lo bien que se me ve el trasero.
— Vaya, parece que estamos en las mismas, también hablaron sobre lo mismo en mi clase. Hasta me dieron las referencias sexuales que querían hacer cuando les daba el resultado de alguna operación — bufó sonrojado.
— Apuesto a que es Xue Yang — se llevó una mano a la boca.
— ¡Jump! Son unos adolescentes con las hormonas alborotadas. Nos vemos en el almuerzo — le puso una mano en el hombro y se adentró al salón de segundo.
Negó divertido y se fue al salón de último curso, estos también se callaron cuando entró.
— ¿Cómo va lo de...
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Destiny - YiZhan
Teen FictionWang Yibo es un chico de pocas palabras con unos grandes amigos, estudiante del último curso de preparatoria con 17 años, trabaja en un minimarket por las noches en la ciudad de Luoyang y está bajo el cargo de su hermano mayor Xichen. Por otro lado...
