No pensó que al entrar al centro de adopción, saldría con una gatita en brazos. Solo quería información, nada más. Pero alguien había conquistado su corazón.
Debía admitir que fue un fácil total para caer en sus encantos.
— Nut, ese será tu nombre, ¿te gusta? — le dijo a la gatita que lo miraba curiosa y recibió una lamida en la mejilla como respuesta —. Creo que sí te gusta. Vamos a casa, pasaré por la tienda para comprar tu comida — y fue cuando se acordó de Yibo —. ¿Por qué me habrá mirado de esa manera? — se preguntó a sí mismo.
Aunque algo en su interior le decía que debía significar algo. ¿Y si quería ayuda?. ¿No se llevaba bien con su tío acaso?. Por eso estaba deprimido, o un poco ido. No, solo estaba siendo paranoico. El chico vivía bien. No tenía problemas y quizá solo estaba atravesando el estrés por las practicas o exámenes de su escuela.
— No importa, creo que ya tengo dos amigos nuevos aquí en Luoyang — levantó a la pequeña hasta la altura de sus ojos —. Tú no cuentas como amigo, eres mi hija — abrazó a la gatita.
Desde que llegó a la veterinaria, pensó también en como el tío de Yibo le lanzó esa mirada de las mil maldiciones. Siquiera lo conocía. O quizá estaba sorprendido de su bella juventud. Ya estaba a un año de los veinticinco. A pesar de tener veinticuatro años, ya se sentía viejo y necesitaría un bastón a los treinta.
— Creo que mañana iremos a por tu comida, por suerte nos la regalaron hoy — alzó el paquete de comida para gato y su jaula para transportarla a dónde sea.
Tampoco quería llegar a casa pues seguro la recepcionista de nuevo salía con su coqueteo, y bien él era un chico carismático, coqueto y muy hablador pero no le gustaba que actuaran así. ¿Qué podía hacer?. Nada, solo resignarse.
— Vamos a casa, Nut — le besó la mejilla a la gatita.
Cuando llegó al bloque de departamentos, la recepcionista se alegró y se acercó a él a toda prisa.
Rayos, siquiera había lugar a dónde correr u ocultarse.
— ¿Puedo cargarlo? — le preguntó en cuanto vio a la gatita.
— Es niña y, pues...claro, no hay problema — sonrió forzosamente.
Al momento en que la chica estaba estirando sus manos hacia Nut, esta
comenzó a gruñir y le clavó las uñas en los brazos de Xiao Zhan.
— Hey, tranquila, sólo quiere ser tu amiga, no te hará daño — le habló en susurro. Quería tranquilizarla más por el simple hecho de que tenía las garritas clavadas en sus brazos. Si fuese de acero lo aceptaba con gusto.
— Seguro no le caigo bien — hizo un puchero y lo miró.
— Ah...seguro es así con todos. A mí me costó que se acostumbrara para poder adoptarla — mintió. La gatita en sí, saltó a sus brazos en cuanto lo vió.
— ¿Enserio? — asintió—. Entonces buscaré la manera de llevarme bien con esta chiquitina — con un dedo acarició la carita de Nut pero esta le volvió a gruñir y clavar las uñas en sus brazos.
Mierda, sí que dolía.
— Será..será mejor que me vaya. Nos vemos — fue corriendo hacia el elevador, pulsó el botón de su piso y, pudo respirar tranquilo—. No te cae bien, ¿cierto? — Nut le gruñó —. Bueno, no está mal y poco a poco nos acostumbraremos a ella — hizo un puchero.
Soltó a Nut y, entraron a su departamento. Al parecer le agradaba. A él también le agradó cuando lo vio por primera vez. Sacó su móvil para revisar la hora y, ya eran las nueve.
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Destiny - YiZhan
Fiksi RemajaWang Yibo es un chico de pocas palabras con unos grandes amigos, estudiante del último curso de preparatoria con 17 años, trabaja en un minimarket por las noches en la ciudad de Luoyang y está bajo el cargo de su hermano mayor Xichen. Por otro lado...
