IV (4) - CAPÍTULO

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----ALINA----

-Hoy tienes peor rostro.- Dice Nathalia tomando asiento a mi lado.

-No he dormido bien.

-¿Alguien ha hecho que te trasnoches?.- Pregunta haciendo aquel estúpido sonido de insinuación.

-No seas idiota.

-¡Oye!, vale preguntar, amargada.

-Entonces no preguntes si hablarás idioteces.- Respondo dando un golpe a mi cabeza con el pupitre.

Nathalia queda en silencio mirándome fijamente mientras mi mirada está sobre Kim.

-Dime algo Nath.- Digo haciendo que salga de su trance hacia mí.

-¿Dime?.

-¿Qué pasa con Kim?.

-No lo sé, ayer estuvimos en casa de mi tía buscando algo y ella estaba totalmente indiferente hacia lo que Thalia y yo le decíamos.- Responde desviando la mirada hacia su prima al igual que yo.

-Ya ni siquiera va a casa.- Digo tratando de descifrar que le sucede.

Kim voltea a mirar hacia nosotras e intenta sonreír creíblemente pero la sonrisa le falla e inmediatamente gira la mirada y vuelve a lo que hacía.

-Me parece que tiene que ver con un chico.- Dice Thalia tomando asiento frente a mi.

-Pero... ¿Quién puede ser el chico?.- Pregunto extrañada.- En mi casa solo están Alan y Aaron.

-Tu hermano es tan bello.- Dice Nathalia mordiendo su labio inferior.

-Aaron tiene novia.- Responde Thalia.- Eres tan zorra.

Nathalia gira el rostro hacia su hermana quien la mira algo seria. La primera frunce el ceño y arquea una de sus cejas.

-Alan está soltero y tú no haces nada.- Dice Nathalia.- De igual manera, mi interés no está en Aaron, hermanita.

-¿Tienes algún interés claro para tu vida?.- Pregunta Thalia echando a reír amargamente ante lo que ha dicho su hermana.

-Soy joven, nada es de mi interés en este momento.

-Que asco, Nathalia.

-Y tu das más asco, Thalia.- Responde esta levantando el tono de voz.- El hermano de tu mejor amiga es guapo, soltero y te gusta... Por qué no le hablas.

-¡Sí le hablo!.- Grita esta otra.- ¿Cierto Ali?.

-Cierto Thali.- Respondo bajando la cabeza hacia mis brazos.

-No como deberías.- Nath se acerca al rostro de su hermana.

-No soy una lanzada como tú.

-¿Lanzada yo?.- Responde echando a reír Nathalia.

Por Dios, por qué no se callan, mi cabeza está a punto de explotar.

-Sí, eres una lanzada.

-Deberías medir lo que Dices Thalia Levigne.- Dice Nathalia enojada.

-Y tú deberías no meterte en mi vida, Nathalia.

-¡Yo ni siquiera me he....

-¡POR DIOS YA!.- Grito a ambas.

Todo el salón queda en silencio, incluyendo a estas dos.

-A nadie le interesa sus diferencias, mejor callense, o mejor... ¿por qué no se van a pelear a otra parte?. Pero ya hagan silencio, por favor.- Termino volviendo a bajar la cabeza hacia mis brazos.

Solo a tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora