----AXEL----
He hecho caer a la misma chica dos veces en menos de veinticuatro horas.
Como si fuera poco se ha desmayado.
Han pasado tan solo unos minutos y siento mi alma salir...
Lucía, la señora encargada en la casa ha dicho que está bien, ha sido la impresión que le ha hecho desmayar.
Aparte sus amigas han dicho que ha dormido todo el día en la enfermería de su colegio.
Estoy sentado frente a ella. Mirándola estar sin preocupaciones y sin ese rostro de amargura que lleva o al menos las veces que la he visto lo tiene.
-¿Te sientes culpable?.- Dice Nathalia a mi lado.
Ya nos hemos presentado.
-No lo sé.- pasó mis manos por mi desordenado cabello.
-Deberías.- Coloca su mano en mi hombro.
-Pero...
-Lo digo porque ella hará que te sientas culpable en lo que te queda de vida.
Miro fijamente a Alina.
-¿Es cierto que es un demonio como dicen los chicos?.- Pregunto sin apartar mi vista de ella.
-No.- contesta Nathalia echando a reír.- Ella es muy linda la verdad, no solo físicamente, hablo de lo interno.
-Entonces por...
-Ella se preocupa mucho por ti, te ayuda en lo que puede y si está a su alcance. Es cierto que tiene un carácter un poco duro y salido para su tamaño y edad, pero si no fuera así no la quisiéramos tanto.- Sonríe mientras mira a su amiga.- Te has ganado una gran vecina.
-Así parece...
-Pero no la hagas enojar mucho.- Dice cambiando lo dulce de su voz.- Dice cosas muy hirientes. Es como ver a un lobo bebé gruñendo. No sabes si es tierno o salir corriendo.
-Eres una estúpida, Nathalia.- Alina abre los ojos.
-¿Desde cuando estás escuchando?.- Pregunta la chica a mi lado sorprendida.
-Desde que el idiota preguntó si era un demonio.
Intenta tomar asiento lentamente. Su rostro demuestra algo de dolor. Toca su cabeza.
Le tomo la mano ayudándole pero ella de inmediato la quita de mi agarre.
Nathalia se ha ido de mi lado.
-Solo quiero ayudar.
-Siempre quieres ayudar y mira lo que pasa.- Responde Alina.
Sonrío ante lo que dice.
Es cierto lo que ha dicho Nathalia, es algo gruñona.
-¿Ya estás bien?.- Le pregunto mirando fijo a sus ojos.
Ella me mira por segundos y luego desvía la mirada.
-Sí.- dice intentando levantarse de su lugar.
-¿Te ayudo?.- me levanto a su lado para ayudarle.
-No, gracias.
Se levanta sin más y sus pies tropiezan hacia atrás.
Le atrapo entre los brazos evitando otro fatídico accidente. Su mano derecha se posa en mi pecho, sus ojos invaden los míos con sorpresa y luego bajan a mis labios.
Ambos respiramos con dificultad, me ha asustado, y probablemente ella también pensó que se iba a golpear.
Nuevamente aquel delicioso aroma a melón invade mis fosas nasales, es una delicia.
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Solo a ti
RomanceLuego de 'Algo en Común' No todos los finales son felices, no todos los ladrones son delincuentes, no todos los hijos son iguales a sus padres. El pasado puede ser el mejor o peor recuerdo que puedas tener, todo depende de que manera mires las accio...
