Capítulo 32 - Más poder

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Salí corriendo hacia la casa donde estaba Santin

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Salí corriendo hacia la casa donde estaba Santin. Sarcks me siguió.

Entré y vi a Ageo quedándose dormido sobre la mesa.

Santin aún seguía en la cama, inmóvil. Me acerqué para verlo más de cerca. Aún tenía su boca entreabierta y su respiración seguía normal. Me senté a un lado en la cama, y coloqué mi mano sobre la suya.

Sarcks se sentó en la silla junto a la cama, me observaba y observaba a Santin.

—Debes tener paciencia —colocó su mano en mi pierna—. Aún es un milagro que este respirando, Yulian, la espada debió de haberlo matado en segundos.

A los pocos segundos entró Noah y Mark.

Mark comenzó a entrar despacio, pero dudoso.

—¿Qué hace un ángel de arriba acá? —preguntó inocente.

Sarcks se levantó de inmediato, y caminó hacia él mostrando seguridad.

—Es un placer verte nuevamente, Mark.

—Hace mucho tiempo no te veía, querido Sarcks —estaba increíblemente nervioso.

—Lo sé —Sarcks caminó hacia donde estaba Mark, y le dijo casi en un susurro—. Y ni creas que vine por ti. Vine por Yulian, ella se va conmigo.

Mark apareció a los segundos a mi lado y comenzó a reír a carcajadas. Comenzó a acariciarme el cabello y luego se agachó para darme un suave beso en los labios.

Noah estaba detrás de Sarcks, mirando la escena un poco nervioso.

—¿Cómo qué te vas a llevar a Yulian? —Sarcks volteó lentamente el rostro, miró a Noah y asintió—. Pero... ¿por qué? —volvió a preguntar Noah.

—No te vas a llevar Yulian a ningún lado —Mark me tomó del brazo y me colocó detrás de él.

—¡Vamos, Mark! —Sarcks comenzó a caminar hacia nosotros—. Sabes lo que pasó la última vez.

Mark me tomaba del brazo con tanta fuerza que me estaba lastimando. Traté de zafarme, pero era casi que imposible; se me estaba comenzando a poner rojo. Tiré tan fuerte de mi brazo para soltarme que involuntariamente me fui contra la pared, junto a la silla.

Sarcks salió corriendo hacía donde mí, pero Mark lo detuvo de un golpe. Noah se colocó en posición de alerta. Sarcks mandó un golpe al rostro de Mark, pero él le tomo la mano en el momento preciso y le giró el brazo completo, haciendo que pegara un grito de dolor.

Sarcks giró su cuerpo completo rápidamente y tiró a Mark al otro lado de la habitación.

Mark se levantó del suelo y brincó hasta llegar a donde estaba Sarcks. Mi cuerpo reaccionó de inmediato, y me paré delante de Sarcks, antes de que Mark llegara, abrí de la palma de mi mano para recibir el golpe. El puño de Mark se estrelló en mi mano, pero no sentí dolor. No sentí nada.

Amarrada [Libro 1] (COMPLETA Y EDITANDO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora