Capítulo 41 - No volverás.

414 43 94
                                    

Había pasado un mes desde la muerte de Noah, Sarcks y el día de mi coronación

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Había pasado un mes desde la muerte de Noah, Sarcks y el día de mi coronación.

Había cumplido con las reuniones y con todo tipo de organizaciones en las que habían solicitado mi presencia, pero no había estado mentalmente presente.

Mis pensamientos se basaban la mayor parte del tiempo en Sarcks.

Había momentos en los que sentía que estaba frente a mí, podía ver su silueta mirándome, sonriéndome, pero solo era mi imaginación; mostrándome lo que quería ver.

Había otros momentos en los que sentía su presencia. En los que sentía su respiración junto a mi cuello o incluso sentía como besaba mi frente.

Santin se había convertido en mi mano derecha para todo. Había dejado su trabajo de oficina para dedicarse completamente a mí, pero yo no le estaba dando el valor que él se merecía.

Su mirada se enfocaba las 24 horas del día en mí. Incluso por las noches, sentía su mano tomando mi pulso, porque él decía que Sarcks me estaba llamando y yo podría seguirlo...

Había estado pensando mucho en cómo acabar en definitiva con él, pero no he sido capaz de ir a verlo.

Si era tan cierto lo que me dijo la última vez que nos vimos, debía evitarlo lo más que me fuera posible.

Kristin se alejó, dejando una nota bajo la puerta.

"Te amo Yulian. Siempre has sido mi mejor amiga, pero no puedo estar en tu mundo si solo saldré siempre lastimada.

—Kristin."

En cualquier otro momento aquella nota me hubiera derrumbado, pero en ese momento ella era una de las pocas cosas que menos me importaban. Perdí a mi hermano, eso sí me tenía el alma destrozada.

Me cansé de esperar algo de la gente, ¿por qué tenemos que estar pidiendo que se queden con nosotros?

En las situaciones más difíciles es cuando nos damos cuenta quien de verdad está con nosotros y quien de verdad nos quiere... y Santin, él ha estado desde el primer día, desde que cruce la puerta de su oficina.

Si me hubiera dedicado a conocerlo a él, a amarlo a él, mi corazón seguramente no estaría tan lastimado, pero en el corazón no manda nadie o eso es lo que dicen. Nosotros no podemos obligarnos a amar a alguien si no lo sentimos, así esa persona se haya entregado en cuerpo y alma.

La química se siente desde el principio. Sabes que amas a alguien cuando su risa queda grabada en tu memoria, cuando quieres saber de esa persona día y noche, cuando le pides a la vida que el día siguiente se encuentre contigo, cuando solo quieres saber que se sentirá el contacto de sus labios junto a los tuyos, y eso me pasó con Mark, pero no con Santin.

Santin me ha tenido la paciencia del mundo entero. Se ha dedicado a enamorarme pasito a pasito. Se ha tomado el tiempo de descubrir aquellas pequeñas cosas que tanto me gustaban, cosa que Mark nunca hizo.

Amarrada [Libro 1] (COMPLETA Y EDITANDO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora