Veintidós.

534 57 13
                                        

BELLAMY

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

BELLAMY

En el Día de la Unidad, despertó más temprano de lo normal. Apagó la alarma antes de que sonara y se sentó en la cama con una jaqueca asentándose.

La reunión con Meissa empezaría en una hora y media.

Había pasado los últimos dos días planteándose diferentes escenarios donde Nicasia acabara sufriendo en manos de la directora, pero nunca llegaba a una conclusión. Primero, porque carecía de una mente repugnante como la de Meissa Qamira y, segundo, porque era incapaz de soportar la idea de Nicasia sufriendo.

—¿Ya te vas? —preguntó Octavia en su cama propia.

Bellamy sonrió.

—Sí. Tengo una reunión temprano —contestó en voz baja. Hacía tiempo que no mantenía una conversación con su hermana menor; llegaba muy tarde del trabajo, especialmente porque esperaba hasta último momento para retirarse. Se aseguraba que Nicasia se encontrara sana en su celda y luego enfrentaba la mirada inquisitiva de Wells, quien ya se había enterado de su rechazo a Erna. No se lo había tomado bien, y Bellamy juraba que había terminado una relación con el mismo Wells y no con Erna. Al menos, no le había contado lo ocurrido en la biblioteca con Nicasia. Su cuerpo vibró al recordarlo.

—Ayer acabé con el libro —comentó Octavia—. Puedes llevarlo de vuelta.

—¿Te gustó? —preguntó curioso.

—Me encantó. ¿Crees que puedas conseguirme la segunda parte?

Bellamy asintió, a pesar de que estaban sumidos en una oscuridad absoluta.

—Claro —vociferó—. Pasaré por la biblioteca más tarde y te lo traeré —prometió. A Nicasia le encantaría saber que su recomendación había tenido éxito.

—Lo dejé en la mesa del comedor —susurró—. Dile gracias a... —Su voz se apagó, buscando que Bellamy completara la frase.

Suspiró. Le hubiera gustado hacerlo.

—Lo haré —prometió antes de ponerse en pie y tantear la mochila con la ropa—. Feliz Día de la Unidad, O —susurró al acercarse a la puerta. No obtuvo respuesta; su hermana se había sumido de vuelta a un sueño profundo.

 No obtuvo respuesta; su hermana se había sumido de vuelta a un sueño profundo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Errante || Bellamy BlakeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora