2☁️ - Luke

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"Algo chocó contra su ventana, más de una vez. Cuando Luke abrió los ojos y miró la hora en su reloj, vio que eran las cuatro de la madrugada. Algo chocó contra su ventana de nuevo, y entonces se dio cuenta de que alguien estaba tirando pequeñas piedras.

No pudo evitar sonreír al ver que era Owen.

- ¿Bajas o no? - le susurró el rubio -. Mira lo que he encontrado.

Luke bajó silenciosamente las escaleras y salió de casa para encontrarse con Owen. Iba vestido con una camiseta negra y unos pantalones desgastados. Luke contuvo sus ganas de morderse el labio y le saludó.

- ¿Qué haces aquí a estas horas?

- ¡Mira! - dijo señalando una bicicleta que había en el suelo -. Estaba al lado del contenedor que hay detrás de mi casa.

Luke sonrió y se acercó a la bici. Parecía estar un poco dañada y las ruedas no estaban del todo hinchadas, pero era una bicicleta chula.

- ¿Quieres ir a algún sitio? - le preguntó Owen.

Luke miró su casa. Si su madre se despertaba y no le veía en la cama, ya podía rezar para no estar castigado de por vida.

Pero tenía muchas ganas de estar con Owen. . .

- Vale - dijo finalmente -. ¿Dónde vamos?

Owen se encogió de hombros y se subió a la bici. Luke vio que tenía un hierro en la parte trasera para poner equipaje, así que lo usó de asiento. Cuando Owen sintió que el moreno se sentaba detrás de él, se quedó quieto.

- ¿Por qué tengo que llevarte? - dijo girando el cuerpo para verle, estaba sonriendo -. Tienes tu propia bici.

Luke sonrió de par en par y se encogió de hombros. Owen resopló y miró hacia delante. Luke sintió un nudo en el pecho que lo puso nervioso y rodeó sus brazos alrededor de la cintura del rubio, que se tensó al sentir su tacto. Luke vio que no le molestaba, así que se inclinó un poco hacia delante y apoyó su mejilla en la espalda de Owen.

- No tengo ganas de pedalear - murmuró.

Owen no dijo nada durante un buen rato. Luke vio que estaba apretando el manillar con ambas manos y sus orejas se habían vuelto rojas. Sintió el nudo en su pecho temblar.

- Ehm. . . - murmuró Owen, y carraspeó-. Vale, te llevo.

Luke sintió un gran alivio. Había escuchado miles de veces a sus compañeros de clase hablar de lo que sentían al abrazar a una chica, y Luke no lo había entendido hasta ese mismo momento.

Owen empezó a pedalear y fueron calle abajo hacia un pequeño parque lleno de árboles. El Sol ya empezaba a salir y el cielo empezaba a verse violeta. Luke cerró los ojos, sintiendo el aire fresco de la noche abrazarle el cuerpo, y apretó un poco más el agarre contra el cuerpo de Owen.

De golpe, el rubio dio un salto y soltó un chillido, sobresaltando a Luke. La bici paró de golpe y Luke bajó al ver que Owen no paraba de soltar insultos en voz alta.

- ¿Owen, qué pasa?

No le hizo falta ninguna respuesta. Al ver la herida en el brazo de Owen, Luke cogió aire y apartó la mirada. La sangre y él no eran muy buenos amigos.

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