Liam
1 hora antes de cerrar
Antes de poder darme cuenta de lo que estoy a punto de hacer, una pelota da de lleno en rostro de William haciendo que caiga al suelo. El sonido del choque es seco, corto, y crea un momento de silencio antes de que ambos seamos conscientes de lo que acaba de pasar.
— ¡Will! — chillo mientras me agacho —. ¿Estás bien?
Will se lleva la mano a la nariz, de la cual ha empezado a salir un chorro de sangre que gotea en el suelo, y murmura algo que no logro escuchar. Le cojo de la barbilla, manchando un poco mis dedos con su sangre y miro que no tenga la nariz rota.
Aunque, a decir verdad, tampoco lo sabría con solo mirarlo.
Will me devuelve la mirada y es entonces cuando veo que está a punto de llorar. Me separo un poco de él y carraspeo.
— Qué cojones... — murmuro mientras miro en dirección a la entrada.
Asomados por la puerta, dos de mis compañeros de equipo nos miran con cara de terror.
— Mierda — dice David, el más alto de los dos —. ¿Está muerto?
— ¿Eres idiota? — digo mientras me levanto —. ¿Por qué coño habéis tirado una pelota?
Al ver que Will intenta levantarse, le ayudo de inmediato. Al principio tarda un poco en orientarse, pero finalmente se pone de pie.
— Lo siento — murmura Leo, aún escondiéndose tras la puerta —. Solo te había visto a ti y pensaba darte un susto dándole a la pared. He visto al otro chico demasiado tarde.
— Se llama William — digo mientras ambos empezamos a salir del trastero.
— Will... — murmura a duras penas.
— Perdona, Will — dice David mientras los dos se apartan para dejarnos pasar —. ¿Nos vas a denunciar?
— ¿En serio? — le digo, entonces me río —. De verdad que sois un par de idiotas. Voy a llevar a Will a la enfermería, vosotros lleváis las pelotas al campo.
David y Leo se quedan unos segundos parados, como si quisieran decir algo más, pero finalmente entran en el trastero y recogen el saco de pelotas.
— ¿Estás bien?
Will me mira prácticamente sin expresión excepto por sus cejas alzadas, dándome a entender que, viendo que tiene la cara y la camiseta llena de sangre, la pregunta es algo estúpida.
— Ya, bueno — murmuro —. Vamos, te llevo a la enferme-
— Puedo ir solo — me interrumpe mientras empieza a irse.
A pesar de que no me pide ayuda, no me separo de él y le sigo hasta que llegamos a la enfermería. El trayecto, igual que el de antes, es incómodo y silencioso excepto por los pequeños sonidos que Will va soltando cada vez que le duele el golpe.
Cuando llegamos a la enfermería, el hombre que está de guardia no tarda ni dos segundos en lanzarse a ayudarnos. Me quedo quieto en la puerta mientras veo a Will siendo llevado a la camilla. A medida que le van preguntando cosas como si está mareado o ve bien, me doy cuenta de que quizás debería marcharme a entrenar.
ESTÁS LEYENDO
Gay Short Stories
ContoHistorias cortas LGBT de pocos capítulos. Se pueden leer desordenadas💛 Advertencia: este libro está lleno de clichés!!😂✨ Espero que os gusten👑 (Estas historias no son hot ni buscan sexualizar las relaciones lgbt. Son historias cortas con diferent...
