Capítulo ocho, parte 1

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Bree POV.

Después de que Carter y Kellan se fueran de mi casa subí a mi habitación para poder cambiar mi ropa por mi cómoda pijama, si es que se le podía llamar así a una playera que es al menos cinco tallas mas grande que mi talla normal y me llega a mitad del muslo. Es cómoda, me gusta.

Cuando entro la habitación esta oscura pero puedo divisar la figura de alguien sentada en mi cama, al parecer no se ha dado cuenta de que he entrado. Cierro la puerta lentamente, evitando así hacer algún ruido, después de que lo conseguí, tome la raqueta de tenis que tenía justo aun lado de la puerta -en caso de emergencia supongo- y caminé silenciosamente hacia aquella figura.

Cuando estuve a una distancia considerable, lo golpeé con la raqueta, utilizando todas las fuerzas que tengo. El sujeto desconocido -ahora sabia que era un hombre, por el grito que dio cuando lo golpeé- cayó al suelo mientras yo me aventaba a él golpeándolo con la raqueta repetidamente.

--¡Toma lo que te mereces maldito hijo de...!

--¡Bree! --grito el sujeto mientras yo continuaba golpeándolo--. ¡Bree! ¡Soy yo, Austin!

Gritó de nuevo, su voz salía entrecortada mientras seguía cubriéndose de los golpes con sus brazos.

--¿Austin? --pregunte dudando--. ¿Qué diablos haces en mi habitación a oscuras? ¿Estas idiota? ¡Pensé que eras un ladrón o algo parecido!

Saque mi teléfono y encendí la linterna, iluminando una parte de mi habitación. Apunte en dirección de Austin comprobando qué, efectivamente, era él. Cuando sus ojos entraron en contacto con la luz intento taparse la cara, pero se lo impedí.

Me pare de su vientre -donde me había sentado para golpearlo- y camine hacia el interruptor, una vez llegue a el lo encendí dando luz a toda mi habitación.

Austin continuaba tirado en el piso mientras gemía de dolor.

--Tenemos juego el martes Bree, si me lastimaste el brazo juro que te mataré.

--¡Yo no sabía que eras tú! Además de que no deberías estar aquí, estoy molesta contigo y los otros dos idiotas, lárgate.

--No me iré de aquí hasta que me perdones, y lo sabes.

--Haz lo que quieras --hable mientras tomaba mi pijama y caminaba al baño--, no me interesa.
Cerré la puerta del baño y me despoje de todas mis ropas, a excepción de mi bóxer y top. Encima me puse mi pijama y salí del baño directo a mi cama.

Austin estaba acostado ahí, y ya usaba su pijama. El short de Bob Esponja que tanto odio, es tan... Amarillo.

--Largo de ahí --dije apuntando a Austin y después al suelo--, y quítate esos short. Los odio.

Tal vez no eran los shorts, pero realmente odiaba a Bob esponja y su risa tonta.

Austin rodó los ojos mientras salía de mi cama, quitándose sus horribles pantaloncillos. Quedando así solo en su ropa interior.

--¿Feliz? --murmuro mientras volvía a acostarse en mi cama.

--No --dije con voz dura, recostándome a su lado--, y déjame en paz.

Los chicos suelen pasar las noches en mi casa, a mamá no le molesta. Incluso cuando se pasean por la cocina en sus bóxers.

--Parecen modelos Bree. --me dijo una vez, mientras observaba a Daemon y su bien ejercitado cuerpo.

--Estas casada --le recordé--, y vieja.

Ella rió, mientras dirigía su vista a la televisión.

Al día siguiente desperté con el brazo de Austin en mi cara y su pierna en mi estómago.

Realmente pesa, pensé mientras me quitaba su cuerpo de encima.
Me dirigí al baño y tome una ducha, cuando salí me puse mi ropa interior y mi pijama, de nuevo. Austin continuaba dormido así que salí de la habitación sin hacer ruido.

Baje las escaleras, no sin antes doblarme un tobillo y rodar los últimos siete escalones.

John comenzó a reír seguido de mi madre.

--Que torpe eres --murmuro entre risas--, ¡debiste haberte visto!

John parecía sufrir un ataque de epilepsia tirado ahí en el suelo mientras mi madre comenzaba a llorar de la risa.

¿Qué clase de padres son?

Les mostré mi dedo favorito mientras me levantaba del suelo y caminaba hacia la cocina.

--Bree --hablo mi madre mientras se limpiaba los ojos y paraba de reír--, Austin esta en la casa, dijo que dormiría aquí. Olvidé decírtelo.

--Lo note, ayer casi lo mato con una raqueta.
Murmure mientras tomaba un paquete de galletas y caminaba de regreso a las escaleras.

--Una caída de espaldas no es muy recomendable Bree --murmuro John rompiendo en carcajadas, otra vez.

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No me enojo si comentan y votan mucho, se los juro jajaj😛😚😭

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