Paso a buscar a los chicos por la casa de Carmen.
Ella es mi amiga de toda la vida, inclusive creo que nos conocimos en el útero de mi mamá, porque no hay un solo momento de mi vida en el que no esté ella ahí.
Cuando voy a tocar el timbre ella abre la puerta y me dice mientras que me arrastra hacia adentro:
—Contame todo... ¿Qué tan bueno esta? ¿La tiene grande? Ya me imagino que si... ¡Ay Dios! No te das una idea de la envidia que te tengo... Que un tipo como ese te hable... —me está diciendo cuando de golpe ahora un grito tapándose la boca y me dice—: Lo hicieron... Jodeme que lo hicieron. Claro, mira la hora que es, y a vos te brillan los ojitos... Te odio. Contame todo, absolutamente todo. Pero cuando digo todo, es todo. Y no me vengas con cosas chiquitas... No chiquita seguro que no. ¡Por el amor a Dios, habla antes que me muera!
—¿Vas a respirar o pensas morir asfixiada? —digo pasando por su lado haciéndome la interesante, sé que eso la pone más loca todavía. Después de unos segundos, cuando sé que en cualquier momento se me va taclear, y lo digo literalmente. Le contesto:
—No pasó nada. Le hice la entrevista y después nos quedamos hablando mientras que nos tomamos un café. Nada, todo tranquilo... —me saco la cartera y la dejo sobre la mesa de la cocina—. ¿Los chicos? —le pregunto estirando el cuello para ver si están mirando la tele.
—Los maté y los enterré en el fondo... —me dice poniendo la pava. La miro, sé que no sería capaz, creo...— Están mirando la tele en mi habitación. Ahora si es que me querés un poquito nada más, contame todo...
—No sé qué es lo que querés que te cuente... Es un tipo super agradable, es muy lindo obviamente y tiene el cuerpo perfecto, es un stripper Carmen...
—Tenemos que ir un día al Golden, no puede ser que con la edad que tengo, que no es tanta, nunca haya ido a ver un show de strippers. No, absolutamente no puede ser y lo tenemos que remediar lo antes posible... Voy a llamar a las otras así arreglamos para el fin de semana que viene...
La miro sin emitir sonido, es evidente que a ella le hace más falta que a mí una buena sesión de sexo... Cuando creo que ya termino su brote verbal, le digo:
—¿Listo? ¿Ya vas a respirar? Arregla con las chicas que mañana lo llamo a Bruno y le pregunto si nos pueden guardar una mesa con buena ubicación...
—¿Te dije que te amo? —me dice antes de abrazarme.
—No es nada del otro mundo... Son unos cuantos tipos moviéndose sexy y todos aceitados... —le digo quitándole importancia.
—Menos mal que es eso nada más... No veo la hora que sea sábado a la noche. —me dice toda entusiasmada. Ya veo que esto va a ser una tortura.
Pasamos lo que queda de la tarde, tomando mate y hablando de temas sumamente importantes, que tan grande la tienen los strippers. Esta mujer no va a dormir hasta el domingo a la mañana.
Después de mandar a dormir a los chicos, ya que mañana tienen que ir al colegio temprano. Me pongo a trabajar en la entrevista que le hice a Bruno. Tranquilamente lo podría hacer mañana, pero no me lo puedo sacar de la cabeza. No sé entusiasmen, no estoy enamorada ni nada por el estilo, simplemente me quedaron muchas preguntas por hacerle, pero que no tenían nada que ver con la entrevista.
Escucho la grabación una y otra vez. Tiene una voz tan masculina, tan... Grrr. Definitivamente necesito tener sexo urgente. Me inquieta el que no se haya mostrado entusiasmado con su trabajo, pensé que la sería uno de los pocos privilegiados en hacer lo que le gusta.
Dos horas después sigo exactamente igual que cuando empecé, estoy en la nada misma... Lo mejor va a ser que deje todo, me bañe (en lo posible con agua fría) y me vaya a dormir.
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El blog de Lola
RomanceLola se gana la vida escribiendo posteos sumamente divertidos y muchos de ellos, atrevidos en el blog de una editorial. Su vida es tranquila, a pesar de los dos demonios que tiene por hijos. Hasta que tiene que escribir una historia un tanto particu...
