Capítulo 18 (Bruno)

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Dejo el teléfono sobre la mesa después de despedirme de Lola; y me dejo caer en el sillón.

Me siento, absolutamente, cagado en las patas... No existe ninguna otra palabra para describir lo que estoy sintiendo en este momento.

La idea de ir a la casa de Lola y conocer a sus hijos, es fuerte. Muy fuerte.

¿En qué momento pasamos de ir despacio, a conocer a sus hijos?

—Bueno Bruno, acomodate los huevos que los vas a necesitar. —me digo a mi mismo poniéndome de pie, para luego ir a la cocina.

Me preparo algo rápido para comer, cuando me voy a sentar, suena el celular. Es una llamada de mi mamá.

—Hola vieja. ¿Cómo estás?

—Hola nene. Yo muy bien. ¿Vos?

—Muy bien también. Me enganchaste justo que iba a sentarme a comer algo.

—Me contó tu hermana que estás saliendo con una mujer. —me suelta sin el más mínimo interés en darle vuelta al asunto.

Suspiro. Realmente voy a tener que matarla a Barbi.

—Si. Nos estamos conociendo.

—¡Qué bueno hijo! ¡Me pone muy feliz por vos! Contame de ella.

—Yo que se mamá... Tiene dos hijos adolescentes, es hermosa, divertida —a cada palabra que digo mi sonrisa se ensancha más—, es la periodista que me hizo la entrevista. —le digo en un intento de cerrar el tema.

—No puedo creer que te estés enamorando... —me dice mi mamá toda emocionada.

—No sé si enamorado. Me gusta mucho y sobre todo, estoy muy cómodo con ella.

—Lo que sea... Me pone muy feliz por vos. ¿Cuándo la vas a traer a casa?

—Uau... Bajate de la moto. Nos estamos conociendo, por ahora conformate con eso.

Mi mamá mufa del otro lado de la línea.

—Mamá, estamos yendo despacio. Ella tiene dos hijos y eso influye mucho en todo. —le digo, aunque ya no es tan así; en un rato voy a ir a su casa a conocer a sus hijos. Mejor no lo pienso más, si no me va a agarrar un ataque de pánico,

—Pavadas...

—Bueno mamá, después hablamos, me tengo que preparar para ir a verla.

—Entonces te dejo. Chau hijo. Mandale un beso. Ah, por cierto, ¿Cómo se llama?

—Se llama Lola.

—Dolores —me dice mi vieja—. Mandale un beso.

—Chau mamá.

—Chau hijo.

Corto y me pongo a comer. Tengo poco tiempo para prepararme.

Me voy en moto, es más rápido y creo que con eso voy a tener tema de conversación con el hijo varón de Lola, si mal no recuerdo era Alan, Alex... No sé.

Ahora con la nena va a ser más complicado. No tengo idea de que voy a disfrazarme para poder acercarme a ella. Algo se me va a ocurrir...

Estaciono la moto en la puerta de la casa. Creo que en mi vida me sentí tan nervioso como lo estoy ahora.

Por un momento, solo por un momento pienso en poner la moto en marcha y salir de acá. Pero antes que puede pensarlo seriamente, se abre la puerta de la casa y sale Lola llevando la sonrisa más maravillosa que le vi hasta ahora. Todos mis miedos por conocer a sus hijos desaparecen automáticamente.

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