Los entrenamientos con Damian eran peor que las del campamento, ni siquiera había punto de comparación entre ambas. Mientras que uno explota tus capacidades al máximo y te hacen descansar, el otro hace lo anterior, pero sin la última parte.
Simplemente su cuerpo ya no daba para más, ni siquiera estaba seguro de sentir sus extremidades. Quería dormir en su cama de toda la vida, mientras su mamá le preparaba un delicioso caldo de pollo.
-¡Concéntrate Kent! - le grito su compañero antes de tirarle un palazo en la cabeza.
-¡Se más amable conmigo!
-¡La amabilidad es para inútiles!
Odia entrenar con espadas de madera, ni siquiera las iba a utilizar, tenía la super fuerza para acabar con quien sea, ¿por qué tenía que estar haciendo eso?
-Dependes mucho de tus poderes a la hora de luchar- le repsondio como si supiera lo que se le pasaba por la mente. Le dio un pequeño infarto cuando le dijo eso.
-¿Si? - eso ya lo sabía, igual no podía culparlo, haber nacido con este tipo de habilidades lo hacían dependiente.
Damian lo miró con lago de molestia, algo que le causó gracia más que otra cosa. Poco a poco ya se estaba acostumbrando a esa mirada que le lanzaba, hasta ya le parecía bonita ante tanta maldad, pero no podía decirle eso.
Se acercó a Damian y le pido permiso para ir a tomar agua, claro que primero este se negó, pero al final accedió con la condición de entrenar hasta antes del almuerzo; era mucho castigo para solo ir por un vaso de agua, pero era eso o no tomar por un buen rato y tal vez morir. En el camino se encontró con Tim, tenía una expresión de claro cansancio, y unos ojeras enormes, aunque no faltaba su taza de café en su mano<<empezaba a creer que era un adicto>>.
-Hola Tim- le regalo una sonrisa.
-Hola Jon... ¿Qué haces a esta hora despierto? - miro el reloj del comedor y se dio cuenta de que ni siquiera llegan a ser las 7 de la mañana- adivinare, Damian te está entrenando.
-¿¡Cómo lo supiste!? - lo miró con asombro, algo que le dio risa al mayor.
-No fue tan difícil si tenemos en cuenta que desde hace rato escuchaba la voz de dos niños, y ahora te encuentro en plena mañana.
<<Tim también es una buena persona>>
Se despidió del chico y regreso al jardín antes de que Damian lo fuera a buscar, no dudaba que su amigo lo llevaría a arrastras si se seguía demorando.
-¿Por qué te demoras tanto? - cómo había predicho.
-Perdón, es que me encontré con Tim.
El entrenamiento continuó con implacable intensidad, y Jonathan se encontró aturdido y desorientado después de que le vendaran los ojos. Mientras intentaba adaptarse a la ceguera temporal, Damian no mostraba piedad. Cada golpe de la espada de madera resonaba con fuerza en la espalda del kryptoniano, mientras su amigo le explicaba la razón detrás de esa particular forma de entrenar.
-El sentido de la vista se te será quitado-proclamó Damian, acentuando cada palabra con un golpe certero de su espada de madera. -No debes usar su visión de rayos x... O tu castigo será severo.
Las protestas de Jonathan fueron silenciadas por los golpes de Damian, quien no tenía intenciones de detenerse. Cada vez que intentaba levantarse, otro golpe lo derribaba implacablemente.
-¡Deja de quejarte, así no lograrás nada!- reprendió Damian, mientras el entrenamiento se volvía cada vez más desafiante para Jonathan.
El superhéroe creía que con su súper oído podría sortear los desafíos, pero cometió un grave error. Tropezó, cayó y se enredó repetidamente, incapaz de utilizar sus habilidades sobrehumanas para contrarrestar el desafío al que Damian lo sometía. Mientras tanto, las burlas de Damian resonaban en el aire, alimentando la frustración de Jon.
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No te voy a abandonar
FanfikceJonathan finalmente cumple la edad para unirse al campamento de héroes, su sueño desde que su padre se lo mencionó. Al llegar, lo asignan a una misión con el chico que siempre lo trató mal. ¿Podrán superar sus diferencias y convertirse en amigos, o...
