Viernes 10 de noviembre del 2017.
Había sido una semana deprimente, el trabajo había estado agotador y Zac había estado muy extraño conmigo, por una parte entendía que no haya querido ocultarle lo que ocurría a Celestine, pero también se sentía mal por lo que ocurrió con Marion.
Luego de su confesión Celestine pensó que estábamos haciendole una broma de mal gusto, cuando por fin comprendió que no era así le pidió a Marion que se fuera, no paro de admirarla, su entereza y firmeza fue impresionante, luego fue a hablar con Mark y aunque el negó todo y dijo que estábamos mintiendo para separarlo, ella no le creyó una palabra y terminó con él. Luego se fue a mi habitación y aunque no ha querido hablar al respecto, desde ese momento cada vez que estámos solas no ha parado de llorar. Mark indirectamente me odia, no se ha atrevido a decirme nada porque sabe que no he sido yo la que cagó todo realmente sino el mismo y porque sabe también que los chicos estarán de mi lado, sin embargo, Marion me odia directamente y se ha encargado de hacérmelo saber tanto como sea posible.
Nate por su parte me ha evitado tanto como sea posible, las únicas veces que lo he visto en esta semana ha sido en espacios que compartimos con el resto del grupo como en las comidas o en el salón de juegos, pero cuando llego del trabajo generalmente ya está encerrado en su habitación o llega súper tarde, ya ni siquiera he intentado hablar con él, pienso darle el tiempo que requiera para solucionar las cosas en él. De todas maneras me siento muy triste porque lo nuestro haya acabado así, pero a diferencia de Celestine solo puedo llorar a solas porque nadie más sabe que estoy pasando por esto.
En este momento debía tener mis cosas listas para irme a la playa con los chicos y la familia de Nate. Cuando Callum volvió a insistirme el lunes le dije que si porque sentí que sería bueno para mi distraerme y que sería una oportunidad para acercarme a Nate, creí que para hoy habríamos tenido un avance, pero ahora que ha ocurrido todo lo contrario creo que ir sería incómodo para ambos.
Me levanté a la hora de siempre para ir a la universidad, estaba escogiendo mi ropa cuando golpearon mi puerta.
– ¿Ty?
Reconozco la voz de Nate antes incluso de que comience a hablar y sigue teniendo ese efecto en mi desde la primera vez, pero ahora que no me ha hablado desde hace días se combina con nerviosismo.
– ¡Nate!– hubiese querido que mis voz sonara más digna.
– Sólo quería saber si ya estabas lista.– dijo con una timidez que no conocía en él.
Decidí abrir la puerta porque creí que si veía que aún llevaba pijama sería más fácil que decirle que no iría pero al verlo ahí me hizo recordar lo mucho que lo extraño.
– ¿Te quedaste dormida?
– Yo... yo no iré, Nate.
– ¿Por qué? Te estamos esperando.
– Es que... no quiero faltar a clases.
– Sólo faltaras dos días, Tyler. Y le habías dicho a Callum que si. ¿Qué es lo que ocurre?
– No lo sé. Creo que no quería estar ahí si tu no querías, es tu famil...
– ¿Y quién dijo que yo no quería?
– Yo pensé... Es que como no has querido hablarme...
– No es que no quisiera hablarte.– Nate parecía no saber si quería decirme lo que estaba pensando, pero finalmente lo soltó.– Es que me es difícil hablarte y estar lejos de ti.
– Nate.
Mi corazón era débil, con Nate aún más. Algo en el hace que necesite protegerlo del dolor y cuando decía algo así con la voz temblorosa. Me arrojé a él abrazándolo por el cuello, su cabeza reposo en mi hombro unos breves segundos antes de que recordara que ya no quiere estar conmigo.
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Fraternizados
Fiksi RemajaCuando Tyler solo era una niña un accidente automovilistico cobró la vida de su padre, hermana y abuelo, dejando un terrible sentimiento de perdida y dolor en su madre, quien tras lo ocurrido se volvió aprensiva con lo único que le quedaba en la vid...
