Miércoles 22 de noviembre 2017.
Como cada miércoles era la única que salía temprano de clases, así que antes de irme a Vivi’s aproveché que tenía la casa sola para darme un baño con la música a todo volumen y poder quitarme la ropa.
Antes de entrar a la ducha me aseguré de que no hubiera nadie en casa. Dejé correr el agua sobre mi cuerpo mientras me quitaba la parte de arriba del traje de baño y luego apliqué shampoo en mi cabello, a la vez que coreaba a Rihanna con los ojos cerrados.
– ¿Acaso tenemos una sirena en casa?– dijo Nate riendo mientras se acercaba a la zona de las duchas.
No me había dado cuenta de que había abierto la puerta de entrada, y cuando oí su voz me quedé de piedra, solo reaccioné a cubrir mis pechos desnudos justo a tiempo cuando lo vi aparecer frente a mi. Nate me miró y al darse cuenta de que solo tenía las bragas puestas se puso muy nervioso.
– Ty, lo siento.– dijo dando media vuelta.– yo no pensé... de verdad lo siento...
También me sentí nerviosa, nunca nadie había visto mis pechos desnudos, pero intenté relajarme, solo era Nate, el que hace unos días había compartido toda su historia conmigo. Sé que si hubiese sabido que estaba desnuda no se habría acercado, nunca había intentado ponerme nerviosa y mucho menos presionarme, no lo ha hecho cuando hemos dormido juntos y no había intentado llegar más allá de lo que yo iba accediendo. Confiaba plenamente en él, quizás era el momento de dar otro paso.
Quité las manos de mis pechos y me armé de valor acercandome a su espalda mientras él seguía hilando una disculpa.
– No quería incomodarte, Ty.– insistió.– Solo quería pasar un rato contigo antes de que te fueras a trabajar, voy a estar arriba. Te veo luego.
– No me incomodas, solo me tomaste por sorpresa.– dije tomé su brazo justo cuando iba a marcharse.
Hice que su cuerpo volteara hacia mi, él recorrió con la mirada todo mi cuerpo lentamente desde la cabeza hasta los pies, parecía tan nervioso como yo. Trago lento cuando su mirada se posó mi pecho.
Me acerqué más a él y besé sus labios lentamente.
– Hola.– susurré en su boca.
– Hola.
Volví a besarlo. Tomé el borde de su camiseta y la deslicé por su torax. Nos separamos solo para que se deslizara por su cabeza.
– ¿Estás bien con esto? No tienes que hacerlo, Ty.
– No me estás pidiendo nada, Nate. Solo quiero que te bañes conmigo.
Me sentía atrevida y libre, llena de valentía. Hace unos meses atrás no me habría reconocido por tomar la iniciativa en algo, pero Nate me daba la confianza para decir siempre lo que sentía. Él se había sincerado conmigo y comenzaba a darme cuenta de que desnudar un cuerpo es mucho más fácil que desnudar un alma.
Nate se sacó velozmente los zapatos y luego los pantalones, después se metió bajo el agua acercándose a mi hasta que nuestros labios volvieron a encontrarse. Ágilmente tomó mi cuerpo y me arrinconó contra la pared, los abracé con mis piernas en su cintura y mis brazos al rededor de su cuello sin romper el beso.
Nuestros cuerpos estaban completamente unidos hasta que Nate comenzó a bajar lentamente sus labios por mi cuello hasta llegar a mis pechos dejando un sin fin de besos humedos que se mezclaban con el agua de la ducha.
Me sentía muy excitada experimentando estas nuevas sensaciones, Nate arrastró unas de sus manos que afirmaba mi pierna y me acarició por el muslo interno, luego fue subiendo lentamente hasta rozar el bikini.
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Fraternizados
Fiksyen RemajaCuando Tyler solo era una niña un accidente automovilistico cobró la vida de su padre, hermana y abuelo, dejando un terrible sentimiento de perdida y dolor en su madre, quien tras lo ocurrido se volvió aprensiva con lo único que le quedaba en la vid...
