La bomba que guardaba uno de los secretos más oscuros de Celeste, al fin estalló, formando caos y salpicando a todo inocente o culpable. El tiempo se acabó, al igual que las reservas y la compasión.
Caín lucha por olvidar a la mujer que lo desestabi...
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Los Pattersón
—Que comience el juego.
Le quito el seguro a la escopeta, le doy una última mirada a los cuatro hombres que tengo a mi lado, los cuales me sonríen. Miro al frente, y comienzo a correr, escuchando a los hombres que se separan dividiendose por todo el bosque.
—¡Urano y Hades! —grito, y en menos de un minuto, tengo a los dos perros a cada costado— busquenla, y traiganla.
Corren adelantándose, y siguiendo diferentes direcciones. Desde que Giacomo me obsequió a los perros, los he dejado en la finca, alimentándose y entrenandose, pedí que los soltaran en el bosque justo a ésta hora, porque ya los quería probar de verdad.
Me detengo en medio del bosque oscuro, apuntando hacia un lugar, en donde vi una sombra. Trato de calmar mi respiración, y veo mi aliento cuando respiro, debido al increíble frío que está haciendo.
Camino con lentitud, sin dejar de apuntar al frente, no puedo ver nada hasta ahora, pero algo me dice que detrás del árbol, del cuál sospecho, no hay absolutamente nada.
Dicho y echo, detrás no había nadie, ni siquiera un mosquito. Continúo avanzando, pero ésta vez caminando, mientras siento que la adrenalina se apodera de mí, y me siento como Katniss en los juegos del hambre, pero en una versión nueva, mejorada y más hermosa.
Y me siento así, porque sé, que al menor descuido, Shelly podría matarme. Ella no es cualquier persona, y así como yo comencé con las peleas callejeras, ella también lo hizo, pero desde pequeña tenía predestinado, que iba a pertenecer a éste mundo.
Ella recibió clases de pelea, y no precisamente de las legales, también le enseñaron a disparar, a matar con sus manos, al igual que yo, ella sabe que con cualquier cosa que tenga en mano, puede asesinar. Hasta incluso, sus padres le quitaron la virginidad con ayuda de unas pinzas y un tubo de plástico.
Luego, cuando salió de la vida de mierda que llevaba, un tipo la encontro, resultando él, el hombre del que se iba a enamorar, y el que más metido en las drogas, narcotráfico y pedofilia estaba, volviendo a caer mucho más hondo, en la vida de la que se había propuesto salir.
Y ahora está aquí, por ser una asesina, que se equivocó de persona, una hija de puta a punto de ser asesinada, por otra hija de puta. La vida nunca está de nuestra parte, pero eso ya es otro tema, en lo cuál concordamos, y en realidad, no quiero concordar con ella en nada, porque ni lástima me causa.
De pronto escucho un aullido, y me pongo alerta, los disparos se hacen presentes, y corro más rápido, sabiendo que frente a mi está Shelly, junto con mis queridos caninos.
Un disparo me zumba en el oído, aclaro la vista, y veo a Shelly frente a mi, apuntandome con una escopeta. Alguien la empuja, ella dispara, y la bala termina rozando mi brazo, sin llegar a lastimarme. Miro al piso, para ver a Drake forcejeando con ella, para quitarle la escopeta de las manos.