La bomba que guardaba uno de los secretos más oscuros de Celeste, al fin estalló, formando caos y salpicando a todo inocente o culpable. El tiempo se acabó, al igual que las reservas y la compasión.
Caín lucha por olvidar a la mujer que lo desestabi...
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El rescate
Abro los ojos lentamente, el dolor de cabeza es inminente. Me levanto poco a poco, mientras trato de recuperar la conciencia. La luz del sol entra por una de las ventanas del jet.
De inmediato recuerdo todo lo que paso, salto fuera de la cama sintiendo como la ira me invade. Abro las puertas corredizas y salgo buscando con la mirada a Celeste.
«Me las vas a pagar maldita»
-¡Tenemos que encontrarla ahora mismo! -escucho que gritan, y la ira me consume aun mas.
En cuanto llego a la pequeña sala de estar, ambos hombres voltean a mirarme. Drake esta sudando mientras aprieta el radio con fuerza, y Albert esta parado, sin moverse ni un poco.
-¿Dónde mierda está Celeste? -pregunto, tratando de contener las ganas de matarlos a ambos.
Se miran entre ellos, cómo decidiendo si deben responder o no. Aprieto los puños, y me acerco a Drake aún más. Éste respira hondo, y baja la cabeza.
-¿Dónde está mi mujer? -vuelvo a preguntar, sintiendo que estoy perdiendo los estribos.
-Se la llevaron, Mathew la secuestró -dice Albert.
Lo tomo por el cuello estrellandolo contra la pared del jet, Drake se aparta temiendo que me lo lleve por delante.
-¡Todos ustedes son unos malditos imbéciles que no sirven para una mierda! -exploto, golpeando a Albert en el rostro.
-¡No es nuestra culpa, ella siempre hace lo que se le da la gana! -me grita Drake eufórico.
Suelto a Albert, y me voy contra él, tirándole al suelo y pateandolo con fuerza.
-¡Tu eres el más estúpido de todos, primero la dejas irse en un jet a ella sola, casi muere, dura meses desaparecida, no es la primera vez que la secuestran! -le reprocho, tomándolo de la camisa y levantandolo del piso- ¡Ustedes le insistieron con este plan de mierda, y dejaron que me drogara!
Vuelvo a lanzarlo al piso, sintiendo como los pensamientos de que, ahora mismo podrían haberla matado me invaden.
Salgo del jet con rapidez, y los hombres del cartel me miran dejando de hacer lo que estaban haciendo, mi pecho sube y baja sintiendo la desesperación no saber cómo está Celeste.
-¡Partida de imbéciles, ahora mismo van a empezar a buscar a Candela, y las les vale encontrarla porque por cada minuto que pase sin encontrarla, mataré a uno de ustedes!
Desfundo mi arma cuando escucho unos pasos detrás de mi, y me volteo disparando sin mirar a quien.
Albert esquiva la bala que por poco atraviesa su cabeza. Drake se apresura a dónde estoy, y la furia en su mirada me importa una mierda.