La bomba que guardaba uno de los secretos más oscuros de Celeste, al fin estalló, formando caos y salpicando a todo inocente o culpable. El tiempo se acabó, al igual que las reservas y la compasión.
Caín lucha por olvidar a la mujer que lo desestabi...
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Visita sorpresa
—¿Asesinó usted a April Foster?
—¡Maldita sea, ya les dije que yo no la mate! —grito perdiendo los estribos, estoy cansada de todo ésto, esa pregunta me la han echo al menos cinco veces, en lo que va de día.
—En la corte no se permite el mal vocabulario —se queja la jueza— señorita Adams, o se comporta, o la sesión se alarga para tres juicios más.
Me siento en la silla, frustrada y harta de todo éste maldito teatro. El fiscal camina de un lado a otro, haciendome las mismas preguntas que me hizo en el juicio pasado. Juro que la expresión "me está tomando de las pelotas" sería muy oportuna para la situación, si tan sólo tuviera unas.
—Su señoría —se dirige Verónica a la jueza— tengo un testigo, que prueba que la acusada, ya ha intentado asesinar antes, además de múltiples declaraciones de compañeros de clases. Pido su permiso para pasar a mi testigo.
—Permiso concedido.
—La parte acusatoria, llama a la señorita Eirene Hasper a declarar.
Las puertas se abren, y de inmediato siento como la ira se me sube a la cabeza, en cuanto veo como la pelinegra baja los escalones, lleva un traje de falda tuvo azúl marino, el saco del mismo color y una camisa de vestir blanca. Se ve muy elegante y segura.
Miro a mi abogada, la cual tiene una mirada fría, ella sabe de ese suceso, y ya tiene un haz bajo la manga. Vuelvo mi vista a la pelinegra, y aprieto los puños en mi lugar. La prensa toma fotos y pide declaraciones, pero nadie dice Absolutamente nada.
La sienta en la silla de testigos, la hacen presentarse como con Adrién, y la primera en hablar es Verónica, lanzando la primera pregunta en mi contra.
—¿Conocía usted a April Foster? —le pregunta.
—No directamente, pero si, la conocía —responde, y con sólo escuchar su voz siento que quiero matarla.
—¿Alguna vez, llegó a ver un comportamiento violento, de parte de la acusada hacia la víctima? —suspiro para no matarlas a golpes a ambas.
—Si, el primer día de clases, tuvieron una discusión en el patio de la universidad, en la que Celeste la tomó de los hombros y le gritó, y en ese momento, April se alejó, y también Ariana otra de sus amigas, claramente, con temor —miro a Drake, que está en el fondo, diciéndome con su mirada que me calme.
—¿Alguna vez la acusada, fue violenta con su persona?
¡Voy a matar a éstas malditas! Veo cómo Eirene agacha la cabeza, y finge dolor, mientras entrelaza sus manos sobre su regazo. Miro al techo, pidiendo paciencia para no salir de donde estoy, y matarla a golpes aquí mismo.
—Si, cuando nos conocimos, en la discoteca tuvimos una discusión, y ella me golpeó hasta dejarme desmayada en el suelo de la misma —narra al borde de unas falsas lágrimas— El treinta de octubre, en una fiesta de Halloween, me golpeó a mi y a mi amiga, y luego ella me arrastró hasta la orilla de la playa, para sumergir mi cabeza en el agua, con la intención de ahogarme. Estoy aquí hoy, porque le impidieron cometer el crimen.