XXIV: Cry Creaty.

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     A ninguna persona le gusta ser subestimada. Y ese era el caso de Midoriya en ese momento cuando por quinta vez fue derribado por su adversaria quién de nuevo logró golpear en las zonas más expuestas del peliverde, siendo ésta vez un poco más condescendiente y solo utilizo sus puños. La chica lo ayudaba cada vez que éste caía, pero en ésta última ocasión Izuku negó.

     Se colocaba de pie nuevamente con un pequeño hilo de sangre corriendo por su nariz lo cual no tuvo la más mínima importancia.

"Si deseas ayudar a Katsuki, te recomiendo que inicies derribándome primero, si lo logras podrás ir con él"

     Aquellas palabras retumbaban en lo más profundo de su mente, haciendo que tanto él como su otra personalidad desearan lo mismo: derribarla. Pero mientras más lo quisieran, ella seguía abriéndose camino y siempre conseguía derribarlo.

     —¡Mierda! —gruñe nuevamente en el suelo.
     —No te pongas limitaciones. Vienes hacia mí con dudas, he ahí tú falla. Si no vienes con intenciones claras de matarme no podrás ser capaz de salvar a otros y de defenderte. —suspira con calma sin apartar la mirada de aquel para de esmeraldas que observaban con suma atención —Es todo por hoy...
     —¡No! Aún puedo hacerlo... Un solo intento esta vez, sé que puedo lograrlo.
     —Has llegado a tu límite Izuku, no puedes forzar a tu cuerpo...
     —¡Por favor! Sólo uno —sus puños se hicieron más notorios.

    
     "Quiero que lo lleves más allá del límite, que lo obligues a llegar incluso más lejos, hasta que sea capaz de hacerlo"

     Ruka observaba de reojo a aquel Omega mientras se incorporaba de nuevo sobre sus pies y colocaba una expresión peculiar en su rostro la cual le daba claras indicaciones a la chica de la motivación que su aprendiz poseía en ese periodo de tiempo. Ella sonríe de medio lado al momento en que de nuevo coloca su cuerpo en posición de ataque observando con cuidado el cuerpo de Izuku junto con los visibles moretones que tenía en sus brazos y rostro.

     —Ultimo entrenamiento. Recuerda tu objetivo y lo que tienes que hacer para lograrlo.
     —¡S-si!

     Hanko corrió hacia él con una velocidad casi imperceptible quedando a pocos centímetros del cuerpo ajeno en donde el primer golpe en el abdomen de Izuku se hizo presente. Luego otro en su rostro y otro en su nuca. Aquel chico estaba por caer nuevamente siendo sujetado por sus manos quienes antes de caer pudieron darle impulso para que balancearse su cuerpo logrando impactar en los brazos de ella una fuerte patada.

     Ambos siguieron luchando cuerpo a cuerpo. El rostro de Midoriya estaba más centrado, sus golpes eran más fuertes y directos, sus ojos seguían los movimientos de su adversaria quien le indicaba como debía seguir golpeando mientras se cubría y también atacaba. Izuku logró de una patada justo en el abdomen de Hanko desplazarla varios metros de distancia pero aún sin poder derribarla. Chasqueó la lengua al momento en que corría hacia ella para continuar.

     Eric observaba desde la cabaña, aún no salía al exterior por miedo al entorno; sin embargo, dicho pavor no impidió que observará por la ventana el entrenamiento de ambos individuos, cerrando los ojos en los momentos donde tanto Deku como Hanko eran fuertemente golpeados.

     Izuku estaba sintiendo los síntomas del exceso de todo. Su cuerpo comenzaba a dolerle mucho más, sentía su vista nublada, aún no podía desmayarse, aún le faltaba completar el entrenamiento; era su última oportunidad. De su voluntad pudo reunir las fuerzas necesarias para asegurar un golpe seguro justo en el vientre de Hanko. Sin dudar. Sin arrepentimiento. Lo hizo para luego tomar su cuello y mano dominante mientras la balanceaba hasta dejarla por completo en el suelo debajo de él quien tenía también un pie sobre la muñeca izquierda con el propósito de inmovilizarla.

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